Dora recuperó su salud y sus ganas de vivir gracias a Howl Of A Dog

El equipo de Howl Of A Dog se encontró con una perra llena de tristeza, abandonada y llamada Dora. Pero no imaginaba la transformación que viviría en pocas semanas.

Dora era una perra callejera, capturada y llevada a una perrera. Estaba sumamente traumatizada, con bajo peso y con algunos problemas en la piel que requerían atención médica.

Dora fue privada de afecto humano y de atención médica adecuada durante mucho tiempo, por lo que su camino a la recuperación tanto física como emocional transitó un proceso lento, pero valió la pena.

Durante la primera semana, su cola estaba metida entre sus patas casi todo el tiempo y caminaba con su cabeza baja, ya que estaba muy triste y desconfiada.

A partir de la segunda semana, comenzó a sentirse más cómoda y de a poco fue mostrando su alegría con meneos de cola y con una mirada más tranquila.

Con cuidado y amor, ahora Dora se ha convertido en una perra normal, con buena salud y disfrutando de todos los mimos y atención.

En la clínica veterinaria de Howl Of A Dog le colocaron un microchip, la castraron, vacunaron y ya está lista esperando un nuevo hogar.