Una mamá gata muy protectora con sus bebés

Los animales suelen ser muy cuidadosos y protectores con sus crías. En el caso de los gatos, apenas nacen, los gatitos necesitan el calor, la protección y el alimento de sus madres. Por este motivo es de suma importancia que estén a su lado y en un lugar seguro.

Pero en ocasiones suele haber un problema cuando en el mismo hogar hay otra mascota. En este caso, un Bull Terrier.

Todo se inicia cuando el perro de la casa tiene ganas de jugar, mientras que la gata ya tiene mayores preocupaciones, como cuidar de sus gatitos de pocos días de vida y darles todo el calor que necesitan.

Es por eso que cada vez que este Bull Terrier se acerca, la gata sale a su encuentro con cara de pocos amigos y con sus garras bien afiladas para que no tenga contacto con sus gatitos.

El perro, que tiene una bondad, paciencia y humor inigualables, hace caso omiso a los ataques de su compañera, mientras aparece su dueña y lo lleva a otro sector del hogar para no crear conflicto entre ambas mascotas.