A estas personas solo les importó rescatar a sus amadas mascotas durante un incendio

Cuando sucede un hecho trágico como un imparable y peligroso incendio, el ser humano busca escapar y tratar de salvar lo que esté a su alcance. Algunos quizás se enfocan en resguardar algún objeto de valor. Sin embargo, hay otras personas a las que solo les importa poder rescatar a sus amadas mascotas.

Un brutal incendio que se produjo en Valparaíso, Chile, provocó que miles de personas tuvieran que abandonar sus casas mientras el fuego avanzaba por los bosques del Cerro Rocuant de manera implacable.

Las imágenes que circularon por redes sociales fueron impactantes, ya que además de ver la gravedad del fuego y de la destrucción que estaba causando, también se pudo ver a muchas personas con sus mascotas a cuestas, tratando de salvarlas y que no quedaran atrapadas en las intensas llamas que crecían por las altas temperaturas y los vientos incesantes.

Evidentemente, todas estas personas dejaron de lado los objetos materiales para salvar a sus mascotas, lo que causó una gran emoción, teniendo en cuenta el gran interés por lo material que se vive a nivel mundial en el siglo 21.

Según reportes de autoridades locales, se calcula que cerca de 250 casas fueron alcanzadas por el fuego, quedando totalmente destruidas unas 120 hectáreas. Ante la gravedad del hecho, el presidente chileno Sebastián Piñera se hizo presente en el lugar para acompañar a los damnificados.

Mientras tanto, el esfuerzo de los bomberos fue descomunal tanto por aire como por tierra, muchos de los cuales también participaron para rescatar a animales que habían quedado atrapados.

Valparaíso es un destacado centro turístico de Chile, con un importante puerto y paisajes exquisitamente atrapantes, los que tardarán varios años en volver a mostrar todo su verdoso esplendor.

Por otra parte, en estos casos se demuestra el amor que puede tenerle un ser humano a los animales, especialmente a las mascotas. Ya que si bien es un gran golpe perder el hogar donde uno vive y todos los objetos de valor, tal vez el golpe más doloroso sea perder al compañero que nos alegra todos nuestros días, sin importar nuestro nivel socioeconómico.