Admirable madre canina adoptó junto a sus cachorritos a un gatito encontrado en la basura

Algunas historias nos hacen reflexionar acerca del significado de la humanidad. Cuando alguien comete un acto atroz, se dice que es inhumano, pero ¿qué es realmente la humanidad? Y es que algunos animales actúan más ‘humanamente’ que muchas personas. En Grecia, a un minino abandonado lo adoptó una perrita, haciéndose cargo de sus necesidades y cuidados.

Quien abandonó al pequeño gatito, el cual tenía unos pocos días de nacido (no había abierto sus ojitos aún), es sin duda una persona cruel, podría decirse que ‘inhumana’, pues  metió al minino en una bolsa plástica y lo arrojó a la basura. Si bien el hecho fue muy lamentable, por fortuna no terminó en tragedia, ya que Georgia Spathoula encontró al gatito a tiempo.

Georgia se encontraba sacando la basura de su casa cuando escuchó el maullido del minino. De inmediato supo que alguien había atentado contra la vida de aquél inocente ser y ella debía hacer algo por ayudar al pequeño. Una vez estuvo a salvo, Georgia se dio cuenta de que el gato era recién nacido, por lo que necesitaba leche materna para crecer sano y fuerte.

Al minino abandonado la adoptó una perrita muy dulce y buena madre

La mujer estuvo dándole vueltas al asunto, pues ¿dónde podría encontrar una madre gatuna que pudiera amamantar al chiquitín? Fue entonces que pensó en que no era necesario que fuera una madre gata, y creyó que sería buena idea llevar al minino a donde una perrita de su vecindario que recientemente había dado a luz a cuatro perritos.

Así que, decidida, Georgia llevó al pequeño a donde la perrita y lo puso junto a ella, quien inmediatamente acogió al minino y permitió que este se alimentara de ella. La mujer estaba aliviada y muy feliz de que la perrita haya actuado con tanta bondad y haya amamantado al gatito, pues significaba que el pequeño podría sobrevivir y sentiría el amor maternal del que se le había privado.

La perrita fue muy solidaria y generosa con el minino, pues a pesar de que ella tenía que alimentar a sus propias crías, no le importó tener que amamantar una boca más, ni que esta fuera de otra especie. Mientras tanto, la persona que arrojó a la basura al gatito fue simplemente cruel, pues en lugar de poner en adopción al animalito, decidió deshacerse de él, como si de un objeto roto se tratase.