Así ven el mundo los animales

Toda persona que tenga una mascota probablemente se preguntó alguna vez cómo ven ellos a través de sus ojos. De hecho, a lo largo de varios años se señaló que los perros eran capaces de ver solo en los colores blanco y negro, al igual que si se tratara de una fotografía de la antigüedad. ¿Pero es realmente así?

Uno de los mitos más arraigados durante siglos era que los perros podían distinguir solamente los colores blanco y negro, lo que terminó siendo contrastado en múltiples investigaciones. Más específicamente, junto al blanco y negro, también son capaces de percibir dos tonalidades de colores derivadas del verde y azul. Lo cual es provocado porque sus receptores o conos son solo dos, o sea, poseen una visión cromática.

Del mismo modo que ocurre con la visión de los perros, la visión de los gatos también distingue ciertos colores. Generalmente, la visión de ellos se parece bastante a la de los perros. Los gatos pueden ver algo a 6 metros, mientras que una persona lo puede ver a 25 metros. Aunque son superiores cuando se trata de ver en la noche. Allí no fallan y son mejores a los seres humanos.

Las abejas y moscas tienen una increíble percepción de la visión, y sus ojos están compuestos, lo que significa que cada ojo está conformado por mil ojos pequeños y fijos que construyen una imagen fraccionada en el momento en que se combinan. Lo cual es conmovedor si consideramos que tanto moscas como abejas no cuentan con un gran cerebro para el procesamiento de imágenes.

El cuerpo de un pez ofrece una profundidad de área grandiosa, del mismo modo que una amplia visión periférica. Con ojos ubicados a cada lado de la cabeza, la percepción de colores difiere en gran medida, si bien no es en especial buena. Prácticamente todos los peces se adaptan para distinguir cualquier color excepto el azul, debido a que es el color que predomina en el fondo de los mares y océanos.

Como podemos apreciar, todo parece indicar que nuestras anatomías han tenido una mayor evolución, motivo por el cual debemos valorar más todos los sentidos que tenemos, especialmente nuestra visión.