Ayudan a una perrita con un miedo intenso por los humanos a recuperarse de su triste pasado

El daño y el dolor psicológico y emocional es muchas veces mayor que el daño o el dolor físico. Un perrito le tiene miedo a los humanos, probablemente, por un trágico y traumatizante evento. Este perrito en realidad es una perrita, su nombre es Harry y las heridas que lleva en su corazón no le permiten confiar en las personas.

La señora que adoptó a Harry lleva un año con ella, desde que la encontró, la perrita siempre se ha mostrado triste y asustada. Para aliviar su dolor y hacer que se sintiera segura, la señora le ofreció una caseta para perros en donde Harry pasaría los siguientes días sin salir de allí. Con el tiempo, la señora se dio cuenta que debía hacer algo pronto para ayudar a su perrita.

Harry tiene marcas en todo su cuerpo que evidencian un doloroso pasado. Sin embargo, solo podemos imaginar el sufrimiento por el cual paso esta perrita, y es que su miedo interminable nos demuestra un terrible trauma vivido. Pronto la ayuda llegaría para Harry y así podría estrechar sus lazos con su nueva dueña.

Sufrió un terrible trauma y por ello, este perrito le tiene miedo a los humanos

Un buen día, un veterinario llegó para chequear el estado de Salud de Harry y ayudarle a superar su inseguridad y sus miedos. Al realizarle un chequeo rápido, el veterinario se dio cuenta de que Harry gozaba de buena salud, aun así, su corazón palpitaba muy rápidamente debido a lo asustada que se encontraba durante el chequeo.

Tras analizar la situación, el veterinario recomendó quitar la caseta para perros, pues esta le impedía a Harry abrirse al mundo exterior. Ese sería el primer paso para sanar y superar sus miedos. Al tomar a la perrita entre los brazos, esta se asustó mucho, pero pronto la tranquilizaron y la guiaron hacia su nuevo lugar.

Harry se echó en el nuevo sitio que le habían dejado a ella, y junto a la perrita, la señora también se sentó y comenzó a acariciarla. De acuerdo a las propias palabras de ella, era la primera vez que podría acariciar a Harry de esa forma y sin que se pusiera nerviosa. Al poco tiempo, la señora le ofreció una golosina, y Harry la tomó de inmediato; esto era algo que la perrita jamás había hecho.

Así que sin duda esta adorable perrita podrá aprender a convivir con su dueña, y poco a poco irá perdiendo el miedo y superando todo su dolor, por supuesto, con ayuda de su nueva familia.