Cachorrita con el “síndrome del nadador” logró aprender a caminar gracias a que nunca se dio por vencida

A continuación te presentaremos la historia de Starfish, una perrita con el síndrome del nadador que gracias al amor de su familia, pudo salir adelante y recuperarse exitosamente. El síndrome del nadador es una enfermedad que se da en perros por causas desconocidas. Aún no hay mucha información respecto a este problema, pero lo que es seguro, es que tiene cura.

Cuando la familia de Starfish la conoció, inmediatamente se enamoraron de ella. Un perrito que tiene el síndrome del nadador siempre tiene sus patitas extendidas y mantiene su pecho pegado al suelo. Estos perros no pueden levantarse, por lo cual solo se arrastran y mueven sus patitas como si estuvieran nadando.

La familia de Starfish sabía que sería un camino largo y difícil, que requerirían de mucha paciencia y constancia para que su amada perrita pudiera ponerse de pie y caminar como otros perros. Ellos estaban dispuestos a todo, y es que toda la familia creó un lazo especial con la pequeña perrita.

La perrita con el síndrome del nadador que finalmente pudo caminar

Al ser diagnosticada con síndrome del nadador, era fundamental un proceso de rehabilitación constante. En casa, Starfish era apoyada por su familia, quienes la ayudaban a mantenerse de pie para que sus patas tomaran fuerza. Además, la perrita debía asistir a sesiones de rehabilitación en donde realizaba una serie de ejercicios, entre ellos nadar y caminar.

Poco a poco, las patitas de Starfish fueron fortaleciéndose, y ahora ella podía colocarse de pie por unos cuantos segundos. Con el tiempo, la pequeña comenzó a caminar, sus patitas aún no se mantenían del todo derechas, pero era un gran avance. Dos meses bastaron para que Starfish pudiera caminar, y tanto ella como su familia estaban muy alegres.

Pronto, esta pequeña perrita podría correr y jugar como cualquier otro perrito. Starfish es una perrita con mucha energía, y siempre está preparada para jugar. Le encanta correr y saltar junto a su familia, quienes están muy felices de que así sea. Gracias al apoyo de su familia y su determinación, todo esto fue posible.

El síndrome del nadador es una enfermedad poco conocida. Muchas personas a causa de la falta de información, creen que este problema no tiene cura. Debido a esto, terminan por sacrificar a los perros. Pero tal como lo demuestra Starfish, es perfectamente curable, por lo cual no se le debe negar el derecho a vivir a ningún perrito. Lo único que se requiere es paciencia y amor para rehabilitarlos.