Cachorro con parvovirus lucha por aferrarse a la vida

Una mujer llegó desesperada a una clínica veterinaria porque su cachorro Husky tenía diarrea y no dejaba de vomitar. Al describir los síntomas del perrito, los veterinarios sospecharon de la presencia del parvovirus. Para evitar que el cachorro con parvovirus contagiara a otros perritos, se le debía aislar. No obstante, antes debían realizarle algunas pruebas.

La mujer, de nombre Samantha, indicó que el cachorro llevaba con ella una semana, y que tendría aproximadamente 12 semanas de edad. De acuerdo con lo relatado por Samantha, habría comprado al perrito a través de internet tras ver que al pequeño lo llevarían a una perrera si no lograban darlo en adopción. Cuando lo adoptó y lo llevó a casa, el cachorro ya presentaba síntomas de que algo no andaba bien.

Los veterinarios le preguntaron a Samantha si ya había vacunado a Stitch, su cachorro, a lo que respondió que no. Sin embargo, quienes le entregaron al perrito le aseguraron que ya había obtenido su primera ronda de vacunas a pesar de no haberle entregado ningún reporte de vacunación. Tras las pruebas, se determinó que, en efecto, Stitch tenía parvovirus, un virus común en cachorros no vacunados o que no tienen sus vacunas completas.

La importancia de las vacunas para evitar un cachorro con parvovirus

Lo único que podían hacer los veterinarios para ayudar a Stitch era darle antibióticos y líquidos para aliviar su malestar. El cuerpo del cachorro era quien debía combatir el virus. Después de varios días en los que el organismo de Stitch luchaba arduamente para recomponer su salud, el cachorro logró sentirse mucho mejor. Al ser dado de alta, pudo volver felizmente a casa.

Su familia estaba contenta de tenerlo de vuelta y con más energía que nunca. Esto nos demuestra lo importante que son las vacunas para nuestras mascotas. Las vacunas evitan que este y otro tipos de enfermedades se compliquen, ya que Stitch pudo haber tenido un destino muy diferente. Por fortuna, su cuerpo logró vencer al virus y recuperarse satisfactoriamente.

De haber tenido sus vacunas completas, el problema hubiera sido mucho menor. Por lo tanto, si adoptas o compras a un perrito, es fundamental que exijas un certificado de vacunación y que continúes con el proceso de vacunación y desparasitación.

De esta manera podrás garantizar la salud de tu perrito, ahorrarle complicaciones y permitirle ser un can sano y feliz. Así que no olvides vacunar a tu perro y llevarlo periódicamente al veterinario para chequear su salud.