Cerdito fue criado por gatos y ahora se cree uno de ellos

Definitivamente la forma de ser de los animales puede definirse de acuerdo al tipo de entorno en donde estos se crían. Una muestra de esto, es la curiosa historia de Dragonlord, un adorable cerdito que ha sido criado entre gatos, y ahora actúa como si fuera uno de ellos. Si quieres conocer con mayor detalle su interesante historia, entonces continúa leyendo.

Como recién se mencionó, Dragonlord es un cerdito que tras ser rescatado, compartió su crianza en el hogar en donde se encontraba junto a varios gatitos. De hecho, durante las noches y cuando tenía frío, Dragonlord se acercaba a la cama de una gatita también rescatada llamada ‘Sriracha’, quien lo recibía con gusto y lo limpiaba como si fuera otro gatito más.

Y es que, a pesar de que Dragonlord tenía bastante energía y un carácter un tanto explosivo, siempre se calmaba cuando estaba junto a su amiga Sriracha. Cabe destacar, que esta gatita sufre de una condición congénita que le hace temblar constantemente y convulsionar en algunas ocasiones. No obstante, Dragonlord siempre estaba allí para animarla y apoyarla, hasta que la gatita fue adoptada y consiguió un nuevo hogar.

Este cerdito criado por gatos no puede disimular sus conductas gatunas

Luego de que su querida amiga Sriracha fuera adoptada, Dragonlord hizo amistad con Raisin, otro gatito que vivía en el hogar. Raising le enseñó a este cerdito a jugar con él, y desde entonces han formado una increíble amistad y se lo pasan corriendo por toda la casa mientras juegan juntos, adoptando el pequeño Dragonlord cada vez más conductas gatunas.

Entre algunas de estas conductas más particulares adoptadas por Dragonlord, se encuentra la capacidad de saltar alturas que ningún otro cerdito saltaría, como si de un gato se tratase. Incluso, en algunas ocasiones se ha visto a Dragonlord hacer sonidos un poco extraños, m uy similares a los de los felinos con los que se rodea constantemente.

Y es que, a pesar de que los dueños de Dragonlord intentaron un día integrarlo con su hábitat, dejándolo libre en el patio de la casa, la idea terminó siendo un desastre. Sin embargo, esto les sirvió para entender que Dragonlord no pertenecí allí, este pequeño cerdito era muy feliz encontrándose dentro de la casa, compartiendo con sus amigos felinos con los que ha crecido.

Desde entonces, Dragonlord continúa en su casa junto a sus compañeros gatunos, compartiendo con los nuevos gatitos que van llegando a la casa, y siendo un cerdito con una vida un tanto diferente, pero bastante feliz.