Cómo cambiar los ojos de tristeza de una perra enferma y deshidratada

Esta perra afligida y triste tuvo una segunda oportunidad en su vida para transformar tanto su salud como su destino lleno de sufrimiento.

Anna, que estaba enferma y hambrienta, fue salvada por la organización Howl Of A Dog cuando la encontró en una perrera en Rumania.

Estaba muy demacrada y requería atención de emergencia. Las investigaciones médicas y los análisis de sangre realizados revelaron una larga lista de afecciones desencadenadas por la falta de alimentos.

Anna estaba anémica y deshidratada, perdió mucha masa muscular y grasa corporal, y el nivel de proteínas en su sangre era muy bajo.

La poca comida que estaba comiendo fue realmente consumida por los parásitos internos de su tracto digestivo, dejándola aún más débil.

Su cuerpo, ya de por sí frágil, estaba cubierto de pulgas que le causaban picazón y arañazos constantes. También le diagnosticaron sarna e infecciones de oído, y tenía cicatrices en las orejas, las patas y una herida infectada en la cola.

Le pusieron antibióticos y le administraron glucosa y aminoácidos por vía intravenosa, y los baños medicinales le ayudaron a deshacerse de los parásitos y la sarna.

Es una perra llena de alegría, muy cariñosa con todo el mundo, disfruta de cada abrazo y atención que recibe. Se lleva muy bien con todos los perros y también con los gatos. Anna se ha recuperado muy bien y ahora necesita su propio hogar.