Complicado rescate en un acantilado de Utah

Hay rescates de perros de todos los tipos, sin embargo, algunos son más complicados que otros. Esta perra, llamada Mary, pasó la noche más fría del año cuando quedó atrapada en un acantilado en Utah, Provo, sin comida y alejada de toda posibilidad de pedir ayuda.

Su dueño se contactó con un miembro de SAR (Search And Rescue), que vivía cerca de su casa. Armaron un equipo de rescatistas, que comenzaron el ascenso a la montaña con el fin de rescatar a Mary.

Los anteriores dueños de Mary habían abusado de ella, por lo que quedó con muchos traumas y con desconfianza hacia los seres humanos. Por este motivo, tuvieron que acercarse a Mary con mucho cuidado para no asustarla y que cayera por el peligroso acantilado.

Shaun Roundy, del equipo de rescate, caminó cerca de media milla hasta el escarpado terreno peligroso para llegar a Mary. Shaun fue equipado también con su cámara Go Pro, con la que pudo registrar todo.

Shaun trató de atraer a Mary con golosinas, pero fue imposible: tenía miedo y no estaba dispuesta a acercarse a los rescatistas. Por lo tanto, el rescate se complicó.

Mary pasó la noche con mucho frío, cansada y con hambre, y se suponía que estaría feliz de ver a los rescatistas, pero no fue así.

El rescate se prolongó durante 2 horas, el tiempo se acabó y el sol desapareció del cielo, quedando solo las luces de la ciudad a lo lejos. Antes de irse, le dejaron algunos alimentos, un pack de carne salada, una gran lata de sardinas y calentadores.

Shaun y su equipo volvieron a la mañana siguiente para intentarlo nuevamente, esta vez con una red. Pero Mary ya se había ido.

Mary encontró su camino por el acantilado y se fue a casa. Ella tenía algunos moretones y rasguños, pero estaba en buena condición de salud.