Dos cachorritos fueron botados en un basurero dentro de una caja amarrada para que no escaparan

Lamentablemente, muchas familias adoptan perritos simplemente para obsequiárselos a sus niños, sin embargo, cuando estos se cansan y ven la verdadera responsabilidad que conlleva tener una mascota, los cachorros sufren las consecuencias. Así les sucedió a Adán y Eva, dos cachorros abandonados en un basurero.

Una niña de 7 años llamó al equipo de Badabun ‘Patitas al Rescate’ informando lo que le había sucedido a estos perritos. Al llegar al basurero, tuvieron que buscar por casi una hora entre los desechos para hallar la caja en la que habían abandonado a los cachorros. La caja estaba amarrada con un lazo, de forma tal que los perritos no se pudieran escapar.

Si no los hubieran rescatado, los perritos habrían muerto por deshidratación o asfixia. Literalmente, los cachorros fueron arrojados como basura, lo cual es realmente lamentable. Aparentemente, los pequeños no llevaban mucho tiempo allí, lo cual era una buena señal, pues significaba que no habían sufrido mucho.

Estos cachorros abandonados tendrían un gran futuro

Al llevarlos al veterinario, se percataron de que los cachorros tenían garrapatas. El doctor los desparasitó y les aplicó una inyección para prevenir la escabiosis o sarna. En general, los perritos estaban muy bien, y con mucho amor y una buena alimentación estarían perfectos dentro de poco tiempo.

Los cachorritos fueron bautizados como Adán y Eva; Adán era un perrito labrador de pelaje amarillo, mientras que Eva era una perrita labrador con un hermoso pelaje color chocolate. Ambos perritos pronto podrán encontrar una familia que realmente quiera cuidar de ellos, pues son jóvenes, adorables y tienen una gran energía.

Es fundamental que las familias tomen conciencia de que los perritos no son un obsequio como podría serlo un carro de juguete o una muñeca. Los cachorros son seres vivos que necesitan cuidados, por lo cual, son una gran responsabilidad. Es probable que un niño no esté preparado para asumir esa responsabilidad, por lo tanto, son los padres quienes deberán hacerlo.

Y si los padres no están dispuestos, entonces no deberían adoptar a una mascota, pues una vez que el pequeño se canse del cachorro, ven como única opción tirarlos a la basura, como si de un juguete roto se tratase.

Así que si tienes pensado obsequiar a un animal como regalo, evalúa bien el escenario: ¿realmente esa persona está dispuesta a asumir todo lo que conlleva cuidar de otro ser vivo? Después de todo, tener una mascota es como tener un hijo, es decir, requiere de una gran responsabilidad y compromiso.