El angustiante rescate de un gatito que estuvo atrapado por cinco días en un tubo profundo

Hope For Paws es una de las organizaciones de rescate de animales más importantes de California, Estados Unidos. Sin embargo, en algunas ocasiones ciertos rescates requieren trabajo extra y más de un día para concluir con éxito la tarea.

Es que tras recibir un mensaje solicitando ayuda para rescatar a un gatito de 5 semanas de vida que había caído en un pozo lleno de agua a 13 metros de profundidad en Carolina del Sur, se dieron cuenta de que no sabían cuál era el mejor método para rescatarlo.

Por este motivo, escucharon sugerencias tanto de sus seguidores como de personas con conocimientos en estos rescates.

Este video es más largo de lo habitual, pero es cautivador y demostrará cuánto esfuerzo se requiere para salvar las vidas de estos animales. Hope For Paws nunca filmó o experimentó algo así antes.

Inmediatamente le pidieron a su amiga Kimberly Cockrell que inspeccionara y evaluara la urgencia de la situación. Al llegar a la escena, Kimberly les envió a Eldad y Loreta un video en el que el gatito maullaba frenéticamente. A pesar de los intentos de rescatarlo, no habían tenido éxito.

Cuando llegaron al pozo, el gatito aún estaba vivo, pero su voz ya era débil, por lo que Loreta y Eldad sabían que se estaban quedando sin tiempo.

Su amiga y salvadora de animales Kimberly Cockrell estaba esperando en la escena a Frankonyte y Hagar, junto con "dos plomeros de Freedom Plumbing que estaban bien preparados con equipo fotográfico que estaban listos para poner en la tubería.

Debra, la dueña de la casa, había conectado muchas ramas con la esperanza de que su gatito pudiera trepar. Antes de la llegada de los rescatistas, ella trató de arrancar estas ramas, pero al hacerlo, solo logró romperlas.

Por lo tanto, el primer paso en el rescate fue quitar de la tubería esas ramas que estaban unidas formando varios metros de rama, para lo que utilizaron elementos de pesca para retirarla.

Junto con la cámara, hicieron descender una trampa a través de la tubería. Cuando la cámara llegó al gatito, se le pudo ver intentando desesperadamente subir por el tubo, agotándose en el proceso. Se pueden ver grumos de comida en su cara que entorpecían su visión. Pero no hubo éxito.

Iniciaron nuevamente el proceso, y con los ajustes realizados, el equipo volvió a bajar la cámara y la trampa. ¡Esta vez con más éxito!

Se las arreglaron para enrollarlo alrededor de la cabeza y comenzaron a tirar de él suavemente hacia arriba. Una vez que la cabeza del gatito salió a la superficie, todos se pusieron manos a la obra para asegurarse de que no intentara huir. Lo envolvieron en una manta.

Inmediatamente fue llevado al hospital canino para que le administraran líquidos por vía intravenosa. Además de sufrir de hipotermia, el gatito, más tarde llamado Jessie, también sufría de atrofia muscular, lo que le impedía caminar correctamente.

Después de un buen lavado y champú en un fregadero, Jessie se veía mucho mejor y estaba completamente en el camino de la recuperación. Al día siguiente, Debra pasó a visitarlo.

Solo 26 horas después de su rescate, estaba emocionado por jugar, disfrutando de las alegrías de ser un gatito. Ahora tiene una casa maravillosa con su nueva dueña llamada Patty, que también tiene un perro de rescate llamado Shaggy. Ahora está viviendo la vida que se merece, recibiendo amor y atención.