El chimpancé más solitario del mundo: fue abandonado en una isla y vivió solo allí por mucho tiempo

Puede ser que sea el chimpancé más solitario del mundo, pero acaba de hacer una gran amistad después de haber estado solo durante mucho tiempo.

Ponso es un chimpancé de unos 40 años que fue abandonado para morir en una isla desierta de Costa de Marfil después de haber sido utilizado en pruebas médicas. Fue mantenido con vida durante años por un aldeano llamado Germain, que dejaba plátanos y pan para el viejo chimpancé, ya que la isla no tenía fuentes naturales de alimento.

Ponso fue uno de las docenas de chimpancés que fueron abandonados en una serie de islas de Costa de Marfil y Liberia por el Centro de Sangre de Nueva York (NYBC), que los había utilizado durante años en pruebas médicas a menudo dolorosas.

Había 20 chimpancés en el grupo de Ponso cuando lo dejaron en las islas hace más de 30 años. En pocos meses, la mitad estaba muerta o desaparecida, ya que los animales no estaban en absoluto preparados para vivir solos después de toda su vida en jaulas diminutas.

Pero ahora ha formado un vínculo increíble con una mujer decidida a encontrarle un santuario para los próximos años.

La experta en simios Estelle Raballand, fundadora del Centro de Conservación de Chimpancés (CCC), ha hecho que su misión sea rescatar a Ponso del aislamiento, y estas escenas muestran cómo han entablado una amistad increíble.

Tan pronto como llega a su pequeña isla en Costa de Marfil, Ponso está allí para saludarla con un cálido abrazo y una mano de amistad.

Estelle visita regularmente al chimpancé, para comprobar su estado de salud y asegurarse de que toma sus vitaminas.

Estelle también quiere encontrar un compañero para Ponso y cree que un joven chimpancé rescatado llamado Nikla, que vive en el Zoológico Nacional de la capital económica de Côte d'Ivoire, Abiyán, es el candidato perfecto.