El perrito perdido que siempre estaba triste, solo un milagro le devolvería la alegría

Roscoe, un can que se encontraba a la deriva en las calles del condado de Washington, EEUU, fue rescatado por un grupo de voluntarios de un refugio de animales. Estas personas, que se dedican a la noble labor de ayudar a los animales más necesitados, lo acogieron cariñosamente.

Durante más de seis meses, le proporcionaron toda clase de atenciones y mimos. La sorpresa fue, que, a pesar de todos estos esfuerzos, a Roscoe no se le veía nada contento. El can nunca movía la cola ni jugaba con sus protectores o con los demás perros del lugar. Sin duda alguna, existía una razón muy emotiva detrás de este extraño comportamiento.


© Foto: Washington County Animal Shelter

Una acción que cambió la vida de Roscoe

Es frecuente que nuestras mascotas expresen su alegría a través del juego. Sin embargo, la directora del refugio comenta que Roscoe “No estaba actuando como un perro”. A sus protectores, no les parecía un comportamiento normal, por lo que llegaron a deducir que su vida en las calles habría sido muy dura.

Los primeros días en el refugio, fueron los más difíciles para el perrito. No estaba acostumbrado al contacto humano ni mostraba ningún tipo de emoción positiva. Su expresión, siempre denotaba una gran tristeza. Pese a ello, su estado físico no indicaba señales de maltrato animal por haber vivido tanto tiempo en las calles.

Como último recurso, los voluntarios decidieron recurrir a las redes sociales para encontrarle un buen hogar a Roscoe. Por lo que publicaron en su página de Facebook su foto, siendo honestos respecto al estado particular del perro y con la esperanza de que alguien fuera empático con el caso.


© Foto: Washington County Animal Shelter

Para sorpresa de todos, llegó al buzón, un mensaje inesperado: “Creo que es mi perro y ha estado perdido durante tres años”. La directora del refugio, le pidió al hombre, fotos del can con sus marcas distintivas para constatar que la información fuera verídica. Y efectivamente, lo fue. Cuando Roscoe se reencontró con su dueño, fue increíble. La directora acota que “Fue como si algo hiciera clic y él dijera: Esta es mi persona, mi papi”.


© Foto: Washington County Animal Shelter

En ese instante, Roscoe manifestó toda la alegría que llevaba reprimida dentro de sí. Meneando la cola, jugando y saltando de felicidad por largo rato. Siendo la mejor prueba de que había encontrado a su verdadero amo. Ver al perrito tan contento, fue el mejor agradecimiento que los rescatistas imaginaron, y esta es una de las cosas que los sigue impulsando cada día para continuar con esta hermosa labor.

A continuación, podrás ver el hermoso reencuentro.