El perro que aprendió a ser paciente para esperar a su dueño durante meses

Este es Oshie, un Pastor Australiano de 3 años que sabe un par de cosas sobre la paciencia. Sara Tuxbury, su dueña, consigue que Oshie se siente pacientemente mientras apila una y otra vez una golosina encima de la cabeza del cachorro.

La pila de golosinas finalmente cubre la cara de Oshie, pero ni una sola vez vacila en sus ganas de moverse. Al final, está lleno de golosinas como recompensa por ser un buen chico.

Oshie es un perro muy paciente, ya que su dueña lo ha entrenado de esta manera, debido a que extrañaba mucho a su dueño, que es soldado, cuando partía por varios meses.

Ante esto, a Sara se le ocurrió comenzar a hacer diferentes actividades con Oshie para que pasara su tiempo de la mejor manera y sin ansiedad hasta que volviera su esposo.

Cada vez que su padre se iba, Oshie sabía que siempre volvería. Pero Oshie también tuvo que hacerle compañía a Sara, quien se siente sola.

Oshie se convirtió en una parte fundamental de la familia, ya que comparte todas las actividades y salidas, como el surf, acampar y hasta hacer yoga con Sara.

Pero aún le faltaba una compañía. Y finalmente adoptaron a Nimbus, un Pastor Alemán con el que se hicieron grandes amigos y Oshie pudo enseñarle todo lo que sabe en cuanto a aventuras.