El rescate de Esperanza y su dura lucha por sobrevivir

La vida en algunas ocasiones parece injusta, especialmente cuando los más inocentes se ven afectados por culpa de personas irresponsables. A continuación podrás conocer la triste historia de Esperanza, esta perrita fue diagnosticada con moquillo después de que la rescataran de una zona con aguas residuales y en condiciones muy deplorables.

El equipo ‘Patitas al rescate’ del popular canal de YouTube ‘Badabun’, recibió varios mensajes sobre una perrita que merodeaba en una zona de aguas residuales. Cuando el equipo llegó al lugar, no lograron ver a la perrita, sin embargo, era evidente que aquél sitio era visitado habitualmente por muchos perros.

Tavo Betancourt, quien suele protagonizar los videos de ‘Patitas al rescate’, se percató de que el lodo estaba lleno de huellitas de perros, y lamentablemente, también había un peludito que había perecido allí. Sin duda, debían ayudar a la perrita por la que habían visitado aquél lugar, pues podría sufrir el mismo destino que el perro que recientemente habían visto.

La perrita fue diagnosticada con moquillo y solo había algo que podían hacer

Tras un rato dando vueltas por el sitio, decidieron utilizar un dron que sobrevolara la zona y así localizar a la perrita. Finalmente, lograron verla, y rápidamente Tavo se movilizó para intentar atraparla. Como era de esperarse, la perrita estaba asustada y no dejó que el equipo de Badabun se acercara para ayudarla.

Después de mucho intentarlo, Tavo logró atrapar a la perrita y pronto se dio cuenta del mal estado en el que se encontraba. El cuerpo de la pequeña estaba muy sucio, lleno de pequeñas heridas y rodeado con una cuerda. Aparentemente alguien la había amarrado y la había abandonado allí; ella de algún modo se libró de sus ataduras, aunque la cuerda quedó alrededor de su cuerpo.

Cuando Tavo llevó a la perrita al veterinario, este se dio cuenta de inmediato que no era sencilla la situación de ella, a quien posteriormente decidieron bautizar como Esperanza. Con un rápido examen, el doctor pudo intuir que Esperanza tenía moquillo, y de ser así, el panorama no era para nada alentador.

Tras 48 horas en observación y después de varios análisis, se diagnosticó el moquillo canino en la perrita. Debido a que Esperanza no había recibido ninguna vacuna de cachorra ni tuvo los cuidados pertinentes, ya no había nada que hacer.

Lamentablemente, Esperanza no obtuvo ayuda a tiempo, pues su enfermedad ya estaba muy avanzada. Su calidad de vida no era la mejor, y por ello la eutanasia era la única opción. Al fin su sufrimiento habría terminado y podría descansar en paz.