El rescate de Pumba: un perrito viejo que fue abandonado cuando la familia se mudó

Hope For Paws recibió un aviso acerca de un perro abandonado en la calle. El perro vivió en las calles durante un año y estaba muy asustado cuando el equipo llegó para rescatarlo.

Todo comenzó cuando los dueños de Pumba se mudaron y lo dejaron abandonado, por lo que se vio forzado a vivir solo en las calles, luchando por valerse por sí mismo.

Esperó durante meses frente a la puerta de su antigua casa, esperando que su familia volviera por él. Pero tuvo que vivir solo y a la deriva durante muchos meses, siendo alimentado por los vecinos, antes de que alguien finalmente decidiera pedir ayuda.

Cuando Hope For Paws llegó al vecindario, Pumba estaba acurrucado en la hierba, pero en cuanto los vio, se asustó muchísimo y corrió al otro lado de la calle, nervioso y confundido después de tanto tiempo solo.

Intentaron poner una trampa con comida para atraer a Pumba, pero era demasiado listo para eso, y se las arregló para robar la comida sin caer en la trampa.

Los rescatistas intentaron acercarse a él de nuevo, pero en cuanto vio que tenían una correa, se asustó y volvió a cruzar al otro lado de la calle.

Finalmente, uno de los rescatistas se le acercó muy despacio, dejando claro que tenía comida, y el dulce Pumba finalmente cedió a su hambre y dejó que le pusieran una correa alrededor del cuello.

Pumba se encuentra actualmente en la mejor casa de acogida, donde tiene mucho espacio para jugar, y espera que pronto encuentren a una familia que desee adoptarlo.