El rescate de un perro anciano y ciego

Después de estar durante un día deambulando por un depósito de chatarra, Duncan, de 12 años de edad, se arrastró bajo un basurero y se acostó, cansado y derrotado.

Uno de los empleados se fijó en él y rápidamente le llevó comida y agua al pobre perro que estaba abandonado quién sabe desde cuándo. El empleado pudo advertir que Duncan estaba ciego y en condiciones terribles, y aunque su jefe quería llamar a control de animales, sabía que probablemente no duraría mucho tiempo en un refugio público. En vez de eso, rápidamente contactó a un equipo de rescate.

Hope For Paws recibió la llamada sobre Duncan y salió corriendo al depósito de chatarra para salvarlo. Los rescatistas le ofrecieron algo más de comida, pero el dulce perro estaba tan desorientado y confundido, que sus rescatistas sabían que sería mejor sacarlo de allí lo antes posible.

Le pusieron una correa alrededor del cuello, y se dejó llevar hasta el coche. Duncan estaba tan cansado y viejo que no objetó nada.

Una vez que salió, pudieron ver cuán verdaderamente descuidado de salud estaba el pobre Duncan. Tenía un trozo de cuerda atado al cuello, lo que significaba que alguien había sido responsable de él en un momento dado.

En la clínica canina, el veterinario dijo que además de ser ciego, también sufría deshidratación, una enfermedad de la piel, úlceras y dos tumores separados.

Los doctores recomendaron que a Duncan se le pusiera fin a su sufrimiento, pero Hope For Paws decidió que no querían que su vida terminara así. Después de tantos años de abandono, querían que finalmente supiera lo que es ser amado.

Llevaron a Duncan a una casa de acogida, y todos se sorprendieron de lo mucho que cambió Duncan tan pronto como estuvo en un hogar cariñoso.

No se sabe cuánto tiempo más vivirá Duncan, pero pase lo que pase, por fin ha sido amado y ha tenido la oportunidad que siempre se ha merecido.