El rescate de una perra caniche que vivió siempre enjaulada

Cuando los rescatistas encontraron por primera vez a B.B., la Caniche estaba atrapada dentro de una jaula pequeña con fondo de alambre en el sótano de una casa. La jaula de la perra estaba sucia y cubierta de desechos, y la habitación no tenía ventilación.

B.B. estaba siendo alojada en un criadero de cachorros cerca de Charlotte, Carolina del Norte, que un equipo de Humane Society of the United States allanó hace unas semanas.

Mientras que el equipo no pudo averiguar exactamente cuántos años tenía B.B., por sus hinchadas tetillas pudieron darse cuenta de que había sido preñada varias veces, y que había amamantado a muchas camadas de cachorros, a los que los dueños del criadero de cachorros probablemente vendían por mucho dinero.

El equipo de rescate también sospechaba que B.B. había vivido toda su vida dentro de su jaula. Era muy pequeña y parecía una criatura indefensa.

Afortunadamente, HSUS, junto con el departamento del sheriff local y las agencias de aplicación de la ley, fueron capaces de cerrar el criadero de cachorros y rescatar a todos los animales.

Muchos de los animales fueron al Cabarrus Animal Hospital, una clínica veterinaria local, para su tratamiento, y así fue cómo Brenda Tortoreo, que solía trabajar allí como recepcionista, conoció a B.B.

Tan pronto como B.B. estuvo lo suficientemente bien, Tortoreo la llevó a su casa para vivir con sus otros dos perros. Pero B.B. había pasado su vida viviendo dentro de una jaula, y no sabía cómo actuar dentro de una casa.

Pero poco a poco, B.B. encontró cosas que podrían hacerla sentir cómoda dentro de la casa de Tortoreo. Así, cogía ciertos animales de peluche y los llevaba a la cama, los alineaba como si estuvieran amamantando y los lamía.

Con la ayuda de Tortoreo, y con el consuelo de sus peluches, B.B. finalmente se adaptó a su nueva vida y descubrió cómo ser una perra normal.