En Isla Mauricio autoridades le están inyectado cloro a los perros callejeros para exterminarlos

Todos estamos conscientes de que alrededor el mundo hay un problema con la sobrepoblación de los perritos en las calles. La solución a esta problemática es el control de la natalidad de estos animalitos, y además, la responsabilidad de las personas que deciden adoptar a un perrito. Sin embargo, hay quienes optan por medidas crueles e injustas, como en la Isla Mauricio, en donde la aplican la eutanasia a los perros callejeros con cloro (también conocido como lejía).

No hace falta pensar demasiado en el asunto para darse cuenta de que asesinar a los perritos sin hogar es violar sus derechos. Todo ser vivo tiene derecho a vivir, y privarlos de esto por el simple hecho de que ‘molestan a los turistas’, es simplemente cruel e insensible, es un crimen en toda regla.

En la Isla Mauricio, el gobierno financia algunas perreras que han optado por asesinar a los perritos de las calles para evitar que ‘molesten a los turistas’. Esta isla es popular por ser un codiciado destino turístico, especialmente para los países europeos y, concretamente, para los turistas británicos. Sin embargo, esta oscura verdad opaca la belleza del lugar.

La impactante y triste verdad de cómo exterminan a los perros callejeros en la Isla Mauricio

Muchos videos y fotografías están rondando en internet; las imágenes demuestran el escalofriante e injusto actuar de las perreras de la Isla Mauricio. Los perritos de las calles que son atrapados por las perreras sufren un terrible destino. A estos canes les inyectan cloro y otros productos de limpieza para quitarles la vida con productos económicos.

No hace falta decir que la muerte es lenta y dolorosa, y en muchas ocasiones, no esperan a que mueran los perritos y los entierran vivos directamente. Por lo tanto, además de violar los derechos de estos perritos al arrebatarles la vida, encima los torturan y los hacen vivir las experiencias más crueles.

Hace cuatro años las autoridades habían prohibido esta cruel y terrible práctica, pero lamentablemente se ha retomado. Al parecer, antes se empleaban medicamentos para acabar con la vida de los cánidos; ahora utilizan productos de limpieza para abaratar el cruel acto. Esto sin duda es una falta de respeto por la vida.

Como se mencionó en un principio, esta no es la solución de ninguna manera. La problemática de la sobrepoblación de los perritos callejeros se soluciona con el control de la natalidad y la concientización de la población para que esterilicen a sus mascotas, las cuiden y jamás las abandonen.