Es hora de su retiro como perro de servicio y no puede aguantar la emoción de volver a casa

Los perros guía son excelentes amigos y compañeros para las personas ciegas, ya que les ayudan a trasladarse de forma segura de un lugar a otro, brindándoles su agradable compañía y amor. Una mujer, decidió adoptar a una hermosa labrador dorado y entrenarla para que fuera una perrita guía. Sin embargo, las cosas darían un giro completamente inesperado.

La dulce cachorra tenía una marca de nacimiento cerca de su cuello, por lo que la llamaron Smudge, que en español significa ‘Mancha’. Desde un principio la pequeña demostró ser una estudiante excepcional, desempeñándose de forma destacada. Cuando tenía un año de edad, fue mentora de Camden, una perrita más pequeña que estaba siendo entrenada como perro guía, y demostró un lado maternal bastante conmovedor.

Después de que el entrenamiento de Smudge finalizó, estaba preparada para cumplir con su papel de perro guía. Fue entonces cuando se separó de su familia, lo cual no fue fácil para nadie, e incluso hubo lágrimas y llantos. Pero después de todo, el entrenamiento que había estado recibiendo era para poder ayudar a las personas ciegas y ser una excelente perrita guía.

Smudge, una perrita guía dulce y encantadora

Tras unos meses, los entrenadores de Smudge le detectaron una condición médica menor, lo cual le impediría ser una perra guía. Aun así, esto no evitaría que fuera una gran mascota familiar. Cuando su antigua familia lo supo, era evidente lo que tenían que hacer: era momento de que su perrita volviera a casa.

Por supuesto, Smudge no sabía nada, y tenía meses sin ver a su familia. Para ella sería toda una sorpresa y sin duda alguna se pondría muy feliz, Y es que regresar a su antiguo hogar significaba volver a ver a su familia, y claramente, a Camden.

El momento en el que se reencontró con su dueña fue emocionante, ya que ambas estaban muy contentas de verse. Al entrar en su antigua casa, la perrita estuvo olfateando de forma frenética. Al cabo de unos segundos apareció Camden, quien saludó a su antigua mentora. Ambas perritas se saludaron con gran emoción, conmoviendo al resto de la familia.

Ahora Camden y Smudge podrán pasar sus días jugando juntas y siendo felices. Debido a su condición médica, Smudge no podrá ser una perra guía, pero sí podrá ser una gran compañera y amiga en su hogar. Su familia está muy contenta y feliz de tener de vuelta a su dulce perrita. Esta vez saben que estará con ellos por siempre y que ahora es un miembro más de la familia.