Estas son las cosas que más odian de nosotros los perros (PARTE 2)

Una correa demasiado apretada

Los perros son maestros en interpretar nuestros pensamientos y sentimientos. Es por eso que una correa muy apretada les manda señales de que estás estresado y los hace sentir incómodos. Pero al mantener la correa suelta le dices que todo está bien y que puede calmarse.

Quitarle la libertad de olfatear

Explorar su entorno olfateando cosas es elemental para un perro. Si no dejas que tu perro se tome un tiempo para husmear, puede fallar en su oportunidad de comprender mejor el mundo fuera de la puerta. La mayoría de los perros están fascinados con el mundo exterior y tratan de aprovechar cualquier oportunidad para explorar cada pequeño detalle.

Interactuar con perros y personas que no les agradan

Obligar a un perro a enfrentar sus miedos y hacer contacto con otros perros o extraños a los que teme o simplemente con los que no desea interactuar es a menudo muy contraproducente e incluso puede ser contraatacado con una mordedura.

Dueños tensos y nerviosos

Siendo expertos en nuestro lenguaje corporal, los perros fácilmente imitan exactamente cómo nos sentimos. Cada mascota se apega mucho a su dueño, e incluso comienza a actuar de la misma manera. A veces no es de extrañar que los perros y sus dueños tengan el mismo carácter, entonces la mayoría de las veces cuanto más ansioso estás, más preocupado estará tu perro.

No jugar ni prestarles atención

Es aburrido cuando una persona está todo el día ocupada y no presta atención a su mascota. Ante esta pesadilla, los perros comienzan a sentirse solos después de un día entero sin compañía. Cuando los dueños vuelven a casa, los perros necesitan al menos un poco de atención.

Exponerlos a olores fuertes

Los perros tienen glándulas alrededor de 10.000 veces más sensibles a los olores que a nosotros, por eso no les gusta estar expuestos a olores fuertes. Solo imagina la incomodidad de un olor fuerte y multiplícalo por 10.000. Así es cómo se siente tu perro.

El momento de bañarse

El sonido extraño del agua que corre a través de las tuberías y la sensación inusual al verterla en su piel son las principales razones por las que los perros odian bañarse. A veces el piso de la bañera también puede ser bastante incómodo para tu perro.