Este perro no encuentra familia adoptiva por culpa de sus orejas

Los estereotipos son algo que no mucha gente sabe cuánto afectan a los perros, por ejemplo, los perros negros son los que más tiempo permanecen en los refugios antes de ser adoptados, pero hay otras características en los perros que pueden causar el mismo problema.

A este perrito le está costando mucho conseguir una casa adoptiva debido a sus impresionantes orejas, que creemos que son una de sus mejores características.

Sin embargo, la gente parece desanimada por estas enormes orejas. Este Collie llamado Tug fue encontrado abandonado de mala manera, y ahora está bajo el cuidado de RSPCA, una asociación británica que protege a los animales.

En este refugio se recuperó por completo, pero lamentablemente el perro de 12 años de edad no ha tenido ni una sola persona que haya preguntado por él en los tres meses que lleva allí, algo que causa tristeza.

Cuando llegó al refugio, Tug estaba en un estado tan horrible que su piel estaba casi inservible, por lo que tuvo que ser afeitado completamente. Esto provocó que quedaran expuestas sus grandes orejas, que muchos dicen que son como de murciélago.

Es triste porque es un perro absolutamente maravilloso, y a pesar de que ya es mayor, tiene un verdadero entusiasmo por la vida, pero no ha tenido ningún interés en absoluto de nadie, ni una sola llamada telefónica ni correo electrónico.

Tug sería el perro perfecto para muchas familias, ya que es amigable y está bien educado. Pero nadie parece quererlo y es desgarrador. Es extraño que no haya tenido ningún interés en absoluto, podría ser porque tiene una apariencia un poco extraña, o tal vez sea su edad.

La historia de Tug no es única. Hay miles de animales en los refugios que esperan años antes de ser adoptados, y algunos de ellos nunca son adoptados, así que ¿qué es lo que impide que la gente adopte animales amigables y adorables?

Muchas personas creen que los perros terminan en los refugios porque hay algo malo con ellos, piensan que estos perros fueron abandonados porque eran agresivos o demasiado enérgicos, o porque tienen un pasado oscuro y no les va a ir bien en un ambiente familiar.

La realidad es que la mayoría de los perros de los refugios son perros normales, y solo quieren un ambiente cariñoso y un buen cuidado.