Fue adoptado en un aeropuerto, pero sólo le gustan las auxiliares de vuelo

Se pueden encontrar perros callejeros en muchas partes, tanto en vecindarios, casas abandonadas, en la carretera o hasta en medio de las montañas. Pero también en un aeropuerto.

Y es que este perro, que se llama Dony, fue encontrado como un perro perdido en el estacionamiento del aeropuerto por una empleada del lugar.

No tardó mucho para que Dony se hiciera amigo de todas las personas que trabajan allí. Este perrito se siente cómodo con las caricias y abrazos de las asistentes. Apenas llega alguien de un vuelo, Dony está allí para recibir a las mujeres, de quienes recibe mucho cariño.

Pero no contento con ello, Dony accede a las oficinas para estar todo el día, lo que dura la jornada laboral, rodeado de estas empleadas, quienes lo consienten en todo. Muchas veces, mientras trabajan delante del ordenador, las empleadas lo hacen descansar en sus brazos.

Después de volar durante muchas horas, el cansancio agotador se siente. Pero una vez que Dony da la bienvenida, toda la fatiga desaparece.

Sin embargo, Dony no suele recibir el cariño de cualquier tipo de persona. Este perrito solo está dispuesto a recibir caricias de mujeres. Cuando un hombre se le acerca, el corazón de Dony se congela y se coloca en una actitud distante. Hasta que a los pocos segundos aparece una mujer y nuevamente se derrite esperando recibir abrazos.

No se conoce la razón de su reacción cuando ve a un hombre, pero sí resulta llamativo y también gracioso, ya que puede cambiar de actitud en pocos segundos según se trate de una caricia femenina o masculina.

Además de eso, Dony sigue al personal a todas partes. Es la mascota del trabajo. Y un gran compañero. Tanto que hasta le han hecho un uniforme a medida para que se sienta más a gusto en la empresa. ¡Dony ya es el centro de atención del aeropuerto!

Al finalizar el día, Dony siempre está listo al lado de los elevadores para despedir a las mujeres, poniendo cara de tristeza y deseando que la noche transcurra rápido para volver a recibir todo el cariño de sus compañeras de trabajo.