Fue aprobado el uso de trampas de cianuro para disminuir la población de perros callejeros

Existen prácticas crueles capaces de demostrar el lado más oscuro de la especie humana, tal como lo es la erradicación de animales como perros, zorros y coyotes por medio de bombas de cianuro. Esto es lo que sucede actualmente en los Estados Unidos por petición de los agricultores, quienes consideran que dichos animalitos representan un peligro para toda la materia prima que estos emplean para sus negocios.

La ley que permite la utilización de estas trampas está vigente desde el año 2018, a pesar de que durante el año 2017 se prohibió debido a un accidente en donde un niño perdió la visión producto de estas peligrosas trampas. No obstante, debido a las exigencias de los agricultores y otras personas relacionadas con el rubro, dicha actividad volvió a entrar en vigencia, y los dirigentes no tienen en esta ocasión la menor intención de volver a prohibirla.

Las protestas y objeciones no son suficientes para detener esta peligrosa actividad

Son numerosos los grupos y las personas que se han manifestado en contra de esta actividad tan cruel y peligrosa. Sin embargo, esto no ha sido motivo suficiente para que quienes deben tomar cartas en el asunto, reconsideren volver a prohibir esta actividad.

Desde diversos grupos de conservación animal, hasta cientos de miles de personas civiles, han hecho llegar cartas, quejas y protestas a la Agencia de protección ambiental para que consideren prohibir nuevamente las trampas con cianuro, pero los esfuerzos han sido en vano. Y es que, a pesar de que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EEUU, consideró evaluar con calma la situación antes de volver a permitir el uso de estas trampas, no fue suficiente para prohibirlo.

El mayor problema de todo este asunto, es que dichas trampas de cianuro además de afectar a los inocentes animalitos callejeros que solo buscan alimentarse al entrar en la propiedad privada, también afecta a otros animales, e incluso a personas, tal como fue el caso del niño que perdió la visión a causa de estas.

Por su parte, el organismo que ha permitido el uso de estas trampas justifica la acción en dos razones principalmente. La primera, que se refiere al hecho de que la venta de estas trampas no está disponible. Indicando así, que las mismas no se utilizarán para dañar a otras personas o animales de manera intencionada.

Por otro lado, también mencionan que las trampas no pueden ser colocadas en áreas cercanas a la vía pública, manifestando que las mismas deben contar con una respectiva advertencia al menos a 15 pies de distancia de donde se haya colocado.

A pesar de esto, las trampas de cianuro deberían ser prohibidas debido a que siguen representando un riesgo para la vida de seres inocentes. Además, existen otras alternativas mucho menos crueles para regular la población de los animalitos callejeros, tal como puede ser la esterilización.