Fue usado por años para la cría y lo arrojaron a la basura cuando ya no les servía

Ver a este perrito llamado Rocky en esta situación seguramente te emocionará. Es algo duro ver cómo estaba, evidenciando un estado de salud completamente triste. No podemos encontrar las palabras cuando miramos sus ojos llenos de dolor.

Rocky ha pasado toda su vida en el pozo más oscuro de un criadero de perros, lo que solo le dio sufrimiento y desesperanza con cada nuevo día en su vida. Vivió durante mucho tiempo en soledad, sin apenas interacción humana ni animal.

Quienes lo tuvieron en tan mal estado, además de ser unas personas muy crueles, deben ser personas con un alma oscura, ya que el único fin que buscaban era el beneficio económico, motivo por el cual sometían a Rocky a tener que aparearse con frecuencia para producir cachorros de pura raza Yorkie para ser vendidos al mejor postor.

Teniendo en cuenta cuál era su vida diaria, se desprende que Rocky tenía su vida completamente dedicada a servir a las personas maltratadoras que no le daban nada a cambio y que solo lo hacían vivir deprimido. Solo le daban comida para que siguiera viviendo y así seguir ganando dinero. Pero no había caricias, ni amor ni compasión ni nada.

Pero finalmente Rocky fue rescatado. Lo encontraron en un container lleno de basura, con lo que se deduce que las personas que lo utilizaron durante tantos años, lo arrojaron a la basura cuando consideraron que ya no lo necesitaban.

Inmediatamente, lo llevaron a la clínica veterinaria. No había tiempo que perder. Tantos años de sufrimiento dejaron a Rocky al borde de la muerte. Estaba paralizado, herido, triste, con su espalda rota y en un estado general que daba mucha pena.

Sin embargo, así como existen personas de baja calidad, también nos podemos encontrar con jóvenes veterinarios con muchas ganas de ayudar y salvar vidas animales. Rocky fue un afortunado al encontrar un grupo de personas dispuestas a hacer que se recuperara rápidamente y que tuviera una vida normal.

Rocky pasó por una batería de pruebas, con radiografías y una resonancia magnética para determinar la extensión exacta de sus lesiones. ¡Pero también se ocuparon de su estética! El amor con el que trabajaron estos médicos veterinarios nos hace pensar en lo mal que están aquellas personas que solo ven a los perros como objetos y en lo vacíos que deben estar sus corazones.