Gatito con un serio problema cerebral consigue una familia adoptiva

Algunos gatitos sufren de algo llamado hipoplasia cerebelosa, lo cual impide que estos animalitos logren coordinar bien sus movimientos. Un gato con hipoplasia cerebelosa necesita muchos cuidados y paciencia. Es por ello que Phin, un gatito con esta condición, necesitaba de una familia que estuviera dispuesta a brindarle todos los cuidados que requería.

La hipoplasia cerebelosa es una condición que se desarrolla en el vientre materno al no formarse por completo el cerebelo. Las causas pueden ser diversas y la enfermedad no tiene cura. Lo único que pueden hacer las familias que adoptan gatitos con hipoplasia cerebelosa es hacer lo que esté a su alcance para que la calidad de vida de su mascota sea lo más alta posible.

Phin fue hallado a los 3 meses de edad, sus rescatistas notaron de inmediato la dificultad que presentaba al caminar. Estando en su hogar temporal, el gatito demostró ser juguetón, adorable y muy distinto a los demás. Debido a esto, su familia temporal decidió compartir la historia en las redes sociales para tratar de hallar la familia perfecta para él.

El gato con hipoplasia hallaría su hogar ideal

Un buen día, Collin y Daria decidieron adoptar a Phin; ellos sabían exactamente a lo que se enfrentaban, pues esta pareja se dedica a investigar nuevos tratamientos para las personas con desórdenes de movimiento. Claramente, ellos se especializaban en personas, no en gatos, aun así sabían muy bien los cuidados que Phin necesitaría.

Debido a que el gatito no podía coordinar bien sus movimientos, Collin y Daria decidieron adecuar su hogar para evitar que Phin se hiciera daño. Aunque la condición de Phin es incurable, su nueva familia hará todo lo posible para que su gatito sea feliz y pueda tener una vida normal y llena de diversión y mucho amor.

En su nuevo hogar, Phin convive perfectamente con otros animales, como perros y otros gatos. Si bien la hipoplasia cerebelosa no tiene cura, si los gatitos reciben la atención y el amor necesarios, pueden vivir una vida larga como cualquier otro gatito. Esta enfermedad no es degenerativa ni les produce dolor, por lo tanto, pueden llevar una vida relativamente normal.

En algunos casos en donde la hipoplasia se considere severa, los veterinarios podrían sugerir la eutanasia, o los mismos dueños pueden tomar la decisión. Aun así, lo reiteramos; en los casos moderados o leves, los gatos pueden vivir una vida larga y sana al recibir los cuidados y la atención que necesitan.