Gato ganó en la corte el derecho a circular libremente por una galería comercial en Brasil

La administración de una galería comercial en el barrio de Copacabana al sur de Río de Janeiro, Brasil, decidió prohibir la circulación de animales por el lugar. Debido a la prohibición, Pedro Duarte, un comerciante de la galería y quien adoptó al gatito, se entristeció mucho. Sin embargo, su gato ganó el derecho a circular por la galería luego de que el juzgado fallara a su favor.

El gatito en cuestión se llama Rubinho, y es del comerciante Pedro Duarte, quien lo ama con todo su corazón y desea verlo siempre feliz. Tanto es su amor por el gato, que al recibir la noticia de que Rubinho ya no podría caminar más por la galería, decidió dirigirse a los tribunales para apelar por el pequeño.

Y es que Rubinho ya llevaba años caminando por los pasillos de la galería, lo cual era muy gratificante para él. Negarle esa actividad sería como arrebatarle una de las cosas que más amaba, y Pedro Duarte lo sabía. Fue así que logró conseguir 15 mil firmas en una petición, despertando el interés de unos abogados que decidieron apoyar la causa y dirigirse a los tribunales.

El gato ganó el derecho a circular por una galería de Copacabana y podrá continuar caminando por los pasillos como lo hizo durante años

Cuando la apelación de Pedro Duarte llegó a los tribunales y se analizó el caso, la Jueza Márcia Correia Hollanda, del 47º Juzgado Civil de Rio, confirmó que los tribunales fallaron a favor de Rubinho. Esto quiere decir que el pequeño gato podrá continuar caminando por los pasillos de la galería con total tranquilidad.

Desde que Rubinho se ganó el derecho a circular por la galería con normalidad, muchas personas han ido a visitarlo y a darle cariño, así lo aseguró Pedro Duarte. Ahora Rubinho podrá seguir caminando por la galería y acompañar a Duarte en su local comercial, como siempre lo había hecho.

Por fortuna, Duarte decidió apelar por su gatito y no se quedó de brazos cruzados, pues de lo contrario no habría conseguido que ganara el derecho de seguir caminando por la galería. Ahora todos los que visitan el lugar no pueden evitar visitar a Rubinho, pues el gato obtuvo justicia y ganó en los tribunales.