Hombre fue arrestado por acabar con la vida de los perritos de sus vecinos para fabricarse un abrigo

Recientemente en Kentucky, Estados Unidos, se conoció una noticia aterradora, que nos deja ver que en el mundo existen personas capaces de cometer los peores crímenes, sin poner reparo en el daño que causan a las vidas inocentes. En atroz caso, un hombre fue arrestado por raptar a los perritos de sus vecinos y quitarles la vida para fabricarse ‘un abrigo de piel de perro’.

Aunque pueda parecer una locura, se trata de algo real que estaba sucediendo en una ciudad de Estados Unidos. Por fortuna, el criminal de nombre Jonathan D. Watkins, fue denunciado por uno de sus vecinos que pudo percatarse de sus crímenes, quedando a disposición de la justicia norteamericana.

El hombre le confesó a su vecino los crímenes que había cometido

De acuerdo a lo que menciona el hombre que puso la denuncia, este se dio cuenta de lo que sucedía cuando el criminal se dirigió a su casa para pedirle unos cigarrillos, mientras llevaba su camiseta manchada con sangre.

Al preguntarle al hombre sobre la procedencia de la sangre, este de manera tranquila respondió que la misma pertenecía a unos perros que estaba ‘desollando’. Atónito e incrédulo ante la respuesta aterradora del criminal, el vecino creyó en un principio que podría tratarse de un disparate, pues sabía que desde tiempo atrás Watkins presentaba problemas de salud mental.

Sin embargo, pudo comprobar la aterradora verdad al ver que, en el porche del asesino se encontraba tanto pieles como cadáveres de lo que parecían ser perros. Lo preocupante del caso, es que recientemente en el vecindario habían desaparecido misteriosamente 4 perritos (entre esos, 2 perritos del denunciante), por lo que el hombre pensó que dichas desapariciones podrían tener alguna relación con los crímenes cometidos por este hombre.

Ante esto, se dispuso a poner en alerta de inmediato a las autoridades locales, quienes no tardaron en llegar a la casa de Watkins para comprobar lo que allí sucedía. De acuerdo a lo mencionado por el patrullero que arribó a la casa del criminal, este lo encontró con la ropa ensangrentada mientras sostenía un cuchillo en su mano.

Al hacerle la pregunta sobre el origen de la sangre, Watkins respondió que esta provenía de un ‘abrigo de piel de perro’ que se estaba haciendo. Ante la evidencia de lo que sucedía, el hombre fue puesto bajo arresto, enfrentando cargos por tortura animal.

De acuerdo a la confesión del criminal, primero apuñalaba a los perros, y posteriormente los despellejaba para fabricarse sus ‘abrigos’. Por tal motivo, en su respectiva audiencia un juez ordenó la detención de Watkins sin derecho a fianza, ordenándosele además la realización de diversas evaluaciones de carácter psiquiátrico.