Hombre pone en riesgo su vida por salvar a un perrito que corría peligrosamente por las calles de New York

¿Qué harías si vieras a un perrito correr por una avenida transitada? ¿Tratarías de detenerlo y así evitar una tragedia? Esto fue exactamente lo que hizo un hombre al ver a un perrito que corría peligrosamente por las calles de New York. El animal se veía notablemente asustado, y corría sin saber el peligro al que estaba expuesto.

El hombre, temiendo que el perrito se hiciera daño, fue tras él en su bicicleta, pero era inútil. Este can tenía una inmensa energía, y continuaba corriendo sin parar. El hombre sólo podía seguirlo y gritarle a los vehículos que tuvieran cuidado. Asimismo, pidió ayuda a los transeúntes, que inútilmente intentaban atraparlo.

La pequeña mascota era muy rápida, ágil y escurridiza, sin embargo, existía el peligro de que un vehículo no lo visualizará y sucediera lo peor. Muchas personas corrían tras el perrito, pero como sabemos, los perros son mucho más veloces que el ser humano. Todos los intentos por capturar al can eran inútiles.

El perrito que corría peligrosamente por las calles de New York se reencuentra con su dueño

Tras un rato, una mujer que iba en bicicleta se unió a la persecución, ella era esposa del hombre, que a mitad de todo, se percató de su presencia. Ambos intentaban cortarle el paso al perro, pero este los evadía sin problema. Luego, el perro se dirigió directamente a una avenida que era sumamente transitada.

Fue entonces que la situación se puso mucho más delicada. El hombre rogaba en su mente que el perrito no fuera a la avenida, pero fue allí en donde todo continuó. Él sólo esperaba la oportunidad perfecta para bajarse de la bicicleta y poder tomar al pequeño para ponerlo a salvo.

Después de un rato corriendo por la venida, finalmente el perrito se desvió para ponerse a salvo. Fue allí donde el hombre se bajó rápidamente de su bicicleta y pudo acercarse al perro para tomarlo y llevarlo con su dueño. Durante toda la persecución, él asegura que estaba nervioso y muy asustado, pues temía que pasara lo peor.

Por fortuna, el perrito que corría peligrosamente por las calles de New York pudo salir ileso de esa maratón extrema. Sin duda alguna, el pequeño poseía una gran energía, pues corría muy rápido, y se mantuvo así por un largo rato. Al final, se reencontró con su dueño, quien estaba muy agradecido de ver que su perrito se encontraba bien.