Instala una escalera en su ventana para que los gatos callejeros con frío se refugien en su casa

El calentamiento global ha afectado significativamente el medio ambiente. Esto se evidencia en algunas temporadas que antes eran frías, pero que ahora son de extremo verano, y otras, que eran cálidas, ahora son tan frías, que pueden llegar a congelar ecosistemas completos, y por obvias razones, los animalitos sin techo siempre son los más afectados.

En Turquía, los inviernos suelen ser fríos, aunque en la actualidad han alcanzado niveles jamás vistos y esta situación se convirtió en una amenaza para los animales callejeros, incluso muchos fallecen por hipotermia, y a pesar de tener pelaje, algunos no lo tienen lo suficientemente espeso como para sobrevivir a la oleada de frío extremo.

Todo un acto de bondad

Consciente de todo lo que sucedía, una dentista de la ciudad de Tekirdag, llamada Shebnem Ihan, creó una escalera desde su balcón hasta la calle para que los gatos pudieran trepar a través de ella y se refugiaran en su hogar. 

Shebnem, es una reconocida voluntaria de un centro de rescate animal de su ciudad. La dentista es apasionada por cuidar a los perros y gatos desamparados. Además, tiene la posibilidad de mantener unos cuantos por su cuenta en el lugar en el que vive. Tiene un apartamento donde creó una pequeña escalera para que los gatos subieran cuando tuvieran frío y así encontrar un lugar cálido donde pasar la noche.

Muchos felinos han entrado en la casa de Shebnem para refugiarse, sin embargo, temía que los vecinos acabaran con su plan, en vista de que en los departamentos de su conjunto no se puede tener animales, pero esto no la detuvo. Determinada con su idea de ayudar a los gaticos callejeros, disimuló la escalera con macetas de plantas para aparentar que eran una simple decoración. 

A pesar de la prohibición de su vecindario de tener mascotas, la iniciativa siguió su curso y, por el contrario, cuando sus vecinos se enteraron, no dudaron en apoyarla donándole alimentos para los felinos. Felizmente, ahora muchos gatitos que no tienen donde quedarse, pueden refugiarse durante la temporada de invierno.

En la actualidad, esta voluntaria es bastante feliz cuidando de los gatos y perritos que lo necesitan. “Yo sólo sueño con que los animales nunca mueran de hambre o sed, sólo quiero que sean felices”, asegura, Shebnem.

No hay duda que esta gran mujer seguirá con su gran labor de cuidar a los animalitos más necesitados, dándonos el ejemplo y la esperanza que necesitamos para tener el coraje de cuidar a más y más animalitos desprotegidos.