Joven rescatista salva a una perrita de su propia dueña

Pasaron dos meses para que Jefferson, quien tiene un canal en Youtube en el que muestra rescates que hace él mismo, pudiera rescatar a Mini, y la razón es que sus dueños impedían a que se la llevara para curarla.

Hace dos meses, Jefferson intentó rescatar a Mini, pero ella no se dejó tocar y además vivía en un barrio peligroso, lo que hacía que algunas organizaciones de rescate animal no quisieran ir a ese lugar. Su familia se oponía a su rescate cada vez que Jefferson iba al barrio.

Familiares de la dueña de la perra se acercaron a Jefferson cuando lo vieron alimentando a Mini. Le contaron que la dueña era problemática y que la había bañado varias veces con limón para curarla.

Esta perra necesitaba un tratamiento largo y costoso, pero debido a que la familia no quería que la ayudaran, Jefferson se retiró del lugar, impotente por no poder ayudarla más.

Pero volvió al otro día al lugar, y con la ayuda de una mujer policía que permitió el rescate al hablar con los dueños de la perra, Mini se fue con Jefferson.

A pesar de recibir amenazas de parte de la familia de Mini los días posteriores, Jefferson siguió adelante con la recuperación de Mini. Cuando llegó al refugio, no se la veía contenta. Y no se dejaba tocar tampoco, ni por Jefferson ni por los otros perros. Pero el futuro de esta perrita era muy prometedor.

Su mirada, su postura y lo cansada que se veía solo reflejaba el maltrato que tuvo durante varios años y probablemente durante toda su vida, pues ella tiene aproximadamente nueve años de edad.

Jefferson comenzó a aplicarle un tratamiento a Mini, con varios baños semanales, los que sirvieron para que se fuera recuperando semana tras semana de la sarna.

Después de dos meses, Mini tuvo cambios acelerados. Ya no se asusta, le gustan las caricias y los abrazos, su piel sanó y comenzó a tener pelos en las patas y el pecho.

Mini empezó a mejorar gracias a los baños medicinales que se le dieron. Ahora ella ama a Jefferson y ya no siente miedo de que la vayan a patear o hacer daño. Nuevamente confía en los humanos, quienes muchas veces nos convertimos en la amenaza más grande del planeta.