La abandonaron en un costal con esta nota: “cuando era pequeña era bonita, ahora es ciega y no la quiero”

Algunas personas son muy desalmadas, y sin importar que una cachorrita necesite cuidados, son capaces de abandonarla. Así le pasó a Luz Clarita, una perrita ciega que, por fortuna, ahora está en buenas manos. Es lamentable que las personas discriminen a las mascotas por una discapacidad, pero por suerte, hay quienes tienen un enorme corazón y están dispuestos a ayudar.

Jefferson es un joven que ama a los animales de forma incondicional. Este joven tiene un albergue en el que cuida a una gran manada de perros, conformada por perritos que él mismo ha rescatado. Sin embargo, en algunas ocasiones, las personas se acercan al albergue para abandonar perros. Este fue el caso de Luz Clarita, llamada así por Jefferson.

Un día, cuando el joven regresaba al albergue, se percató de la presencia de un costal colgado en una especie de caseta frente al albergue. Al acercase, notó que dentro había un pequeño perrito y enseguida lo bajó con cuidado de allí. Al abrir el costal, vio a la preciosa cachorrita que más tarde bautizaría como Luz Clarita. Inmediatamente notó que era una perrita ciega.

Una perrita ciega que fue abandonada, pero que ahora está en un lugar estupendo

Esta perrita ciega fue abandonada dentro de un costal con una nota muy lamentable. La nota decía: ‘Cuando era pequeña, era bonita. Ahora es ciega y no la quiero’. Es decir, la persona que la abandonó, lo hizo simplemente porque tiene esta discapacidad. Jefferson ya cuida de algunos perritos que también han perdido total o parcialmente la visión.

Por supuesto, este joven recibió con los brazos más que abiertos a esta pequeña valiente. Después de darle comida y agua para beber, Jefferson decidió presentar a la nueva integrante de la familia. Fue entonces que se dispuso a presentarles a Luz Clarita a los otros perros, la acercó a los demás para que así pudieran olfatearla y conocerla.

Además de su discapacidad visual, Luz Clarita parece tener un problema en una de sus patitas. De cualquier forma, Jefferson hará todo cuanto pueda para mejorar su calidad de vida y brindarle todo el amor que merece. Este joven, con ayuda de las personas caritativas, puede continuar con su admirable misión, y está comenzando a ampliar su albergue.

De esta manera, podrá tener más espacio para continuar rescatando animales, y por supuesto, ofrecerles un gran lugar para que todos puedan jugar. Si lo deseas, tú también puedes ayudar a la causa donando a su albergue Esperanza Canina.