La aventura y rescate de una familia de patitos que terminó perdida en una tienda del hogar

Los patitos recién nacidos pueden caminar y nadar aproximadamente 24 horas después de eclosionar. No necesitan comer durante esas 24 horas porque todavía tienen una pequeña cantidad de yema de huevo siendo absorbida en la región de su vientre.

Generalmente, siguen a sus madres en una fila única porque su movimiento a través de los arbustos empuja el follaje hacia un lado y crea un camino para los patitos que la siguen. Los patitos más lentos, o patitos con lesiones en las patas, tienden a ser los que están detrás de la línea, pero el orden puede variar en función de cuáles se distraen por un momento.

Teniendo esto en cuenta, podemos comprender un hecho insólito y muy divertido que tuvo lugar en una tienda de Home Depot, donde los clientes y el personal fueron testigos de cómo un grupo de patos transitó por los pasillos de la tienda perdidos y buscando una salida.

Para tomar una solución y saber qué hacer con esta familia de patos, la gente llamó a Animal Control, un equipo de rescate de animales, quienes sugirieron ideas sobre lo que debían hacer con los patitos.

Preocupada, una mujer decidió que lo mejor sería guiar a los patos hacia un parque cercano del vecindario.

Para poder guiarlos fuera de la tienda y dirigirlos hacia su hábitat, tanto los clientes como los empleados de Home Depot intentaron que ingresaran a una caja, pero la familia de patos la esquivó y siguió caminando a toda prisa por toda la tienda.

Evidentemente, estaban buscando una salida, aunque no la encontraban. Pero no por eso se dieron por vencidos. Liderados por su madre, los patitos la seguían de cerca hacia todos lados.

Finalmente, varias personas fueron guiando a esta familia de aves hacia la salida. Primero llegaron al estacionamiento, para después comenzar a perderse entre unos arbustos.

Siempre seguidos de cerca por un grupo de personas que estaban preocupadas por ponerlos a salvo para que no fueran atropellados por ningún coche, llegaron hasta una zona abierta en donde se supone que vivían.

Pero para acceder a su hábitat, tenían que cruzar una pared de madera. Intentaron quitarlas con sus manos pero no pudieron. Por suerte, apareció un joven llamado Austin con dos martillos, con los que pudieron retirar unas tablas de madera y así la familia de patos comenzó a ingresar al parque lleno de vegetación y hasta con un lago.

Primero fue la madre la que cruzó la pared, seguida por algunos de sus patitos. Solo quedaron dos, que tardaron unos segundos en comprender que debían acceder por el hueco. Finalmente, toda la familia de patos estuvo de regreso y a salvo en su hábitat.