La evolución llena de amor de un cachorrito sin patas delanteras

Cuando Nubby tenía apenas unas horas de edad, un veterinario sugirió que se le practicara la eutanasia, debido a que el cachorro había nacido sin sus patas delanteras.

Y aunque su madre no lo rechazó, Nubby no tuvo la fuerza para superar a los otros cachorros cuando llegaba el momento de comer.

Los hermanos de este cachorro lo ponían fuera del camino cuando tenían que alimentarse. De haber seguido así, habría perecido en pocas semanas.

Por este motivo, Nubby fue adoptado y a partir de allí su vida cambió.

Robinson es una rescatista de animales con sede en las afueras de Houston, Texas, y fundadora de un grupo llamado Warriors Educate About Rescue, a través del cual Robinson imparte clases sobre cómo cuidar compasivamente a los animales.

Nubby ahora está en buenas manos. Y, frecuentemente, en un buen hombro, perteneciente al esposo de Robinson, Mark.

La pareja investigó todo lo que pudo para averiguar sobre cómo mantener vivo a este cachorro recién nacido. Aprendieron, por ejemplo, que Nubby tendría que ser alimentado con biberón inclinado, para asegurarse de que la fórmula no fuera inhalada por sus pulmones, causando neumonía por aspiración.

Los rayos X revelaron que Nubby no solo tenía la temida neumonía. El cachorro también tenía una anormalidad esofágica.

A Nubby se le administró una vía intravenosa llena de antibióticos potentes y se le colocó en una cámara de oxígeno.

Nubby ha vuelto a casa, con Robinson y su marido. Acaba de cumplir 5 semanas. Robinson pasa mucho tiempo vigilando a Nubby. Le gustan las caras tontas que hace mientras duerme. Luego se despierta y quiere jugar durante largas horas.

Nubby es muy activo e inteligente. Y a pesar de todas sus complicaciones en cuanto a la salud, cada día está mejor, gracias a los tratamientos y al amor que le dan sus dueños.