Las reacciones más divertidas de las mascotas cuando van al veterinario

A veces, los animales necesitan visitar al veterinario para chequeos de rutina. Y al igual que los seres humanos, a los animales no les gustan los médicos. Mira cómo reaccionan todos estos perros y gatos a las visitas al veterinario.

Cualquier persona que haya acompañado a su mascota al veterinario sabrá que en algún momento del trayecto la mascota siempre advertirá que se lo está llevando al lugar más terrorífico que se pueda imaginar.

Aquí se reúnen momentos divertidos de nuestros queridos amigos de cuatro patas durante estos momentos tan exactos, demostrando que su relación con las clínicas de animales no es nada agradable.

Desde pequeños perros hasta los más grandes, parece que odiar al veterinario es algo natural para los cachorros, sin importar la raza o la edad que tengan. Así que, si tarde o temprano se dan cuenta inevitablemente de adónde los están llevando, ¿podrían sus dueños salvar la traición y avisarles desde el principio? Al menos esas pobres criaturas tendrían tiempo para prepararse mentalmente.

La expresión de los animales cambia repentinamente, con unos ojos que se agrandan, se humedecen y buscan crear sentimientos de culpa a su dueño mientras se desarrolla toda la visita al veterinario.

Se desconoce por qué motivo los perros saben de antemano lo que está pasando. Quizá tengan buena memoria y guardan cientos de recuerdos en ese bar. O tal vez es solo su famoso sexto sentido. Sea cual sea la razón, el hecho es que lo saben antes de llegar allí, y generalmente sus reacciones son bastante divertidas.

Una cita con el veterinario infunde terror en los corazones de las mascotas más valientes. Y aquí podemos ver perros que se esconden, que se hacen los dormidos o ladran para demostrar su disgusto.

Las imágenes levantaron comparaciones divertidas con el miedo que sentimos las personas cuando vamos al dentista y nos avisan que usarán el taladro en nuestra boca.

Tú ya sabes que tu gato o perro necesita chequeos regulares para mantenerse saludable. Pero, ¿cuántas veces debes llevarlos al veterinario?

La respuesta depende de la etapa de la vida de cada mascota. Desde que nacen hasta el año de vida, deberías llevarlo para que le apliquen las vacunas cada 3 o 4 semanas hasta que cumpla 16 semanas.

Los perros se vacunarán contra la rabia, el moquillo y otras enfermedades. Además, pueden precisar ser vacunados para protegerse contra problemas de salud como la tos perruna, la influenza y la enfermedad de Lyme.

A los gatos se les harán pruebas para detectar la leucemia felina y el virus de inmunodeficiencia felina. Y también son vacunados para prevenir el contagio de enfermedades. Como verás, es sumamente importante acompañar a nuestras mascotas al veterinario, ya que estar sanos hará que vivan más años y que los podamos disfrutar mucho más.