Mujer ve a un hombre sin hogar llevando a 10 perros y no duda en socorrerlo al conocer su historia

Cuando Alicia Edrington conducía a casa desde el trabajo en una carretera de Estados Unidos, se dio cuenta de algo completamente extraño y alarmante. Un hombre desaliñado estaba montado en una bicicleta pedaleando con todas sus fuerzas a un costado del camino.

Al acercarse más, se dio cuenta de que no iba solo, sino que llevaba un grupo de perros callejeros en un carrito improvisado que iba amarrado a su bicicleta detrás de él.

Alicia siguió manejando, pero no podía sacar de su mente la imagen de aquel hombre que luchaba por andar en bicicleta con todos esos perros, y se prometió a sí misma que se detendría para ayudarlo si alguna vez lo volvía a ver.

Y así fue. Cuando regresó nuevamente a la ciudad, lo volvió a ver. Esta vez, Alicia se detuvo. Así se enteró de que el hombre se llamaba Steve y que no tenía un hogar desde 2001.

Cuando la mujer le preguntó a Steve sobre los diez perros que llevaba en su remolque, su respuesta le hizo tomar acción de inmediato, y es que en los 17 años que estuvo vagabundeando por las calles, Steve dedicó su vida a ayudar a los animales que fueron descuidados y que necesitaban amor.

Steve, que estaba en un viaje de 3.200 kilómetros con sus perros para ver a su pareja en Indiana, dijo que no los podría abandonar por ningún motivo, y agregó que sentía un parentesco con los perros y que cuando estaba con ellos era como estar en familia.

Cuando Alicia escuchó la historia, supo que tenía que hacer algo para ayudarlo tanto a él como a su manada. Entonces se dirigió a Facebook para pedir ayuda a los amantes de animales, y pronto la historia se compartió miles de veces. Muchas personas comenzaron a enviar sus donaciones.

Una mujer que donó dinero para la causa se ofreció a llevar a Steve y sus perros a su destino. Gracias a las donaciones, Steve y sus mascotas también pudieron instalarse en algunos moteles mientras viajaban.

Las ayudas fueron incontables. Y hasta llegaron a conseguir una casa rodante para Steve y sus peros, para que nunca más tuvieran que vivir de esa manera.