Niña salva a una perra usada en las peleas clandestinas que fue 'desechada' al ser herida brutalmente

Durante mucho tiempo hemos oído sucesos tristes y trágicos acerca de perros de raza Pitbull que nos dejaron estupefactos e incrédulos. No obstante, teniendo en cuenta que para muchas personas puede ser algo inverosímil, existen historias como las de Betsy que vienen a desmitificar esta mala fama.

Todo se resume al tipo de trato que reciben los perros. Si reciben amor, los Pitbulls y su mala reputación demostrarán que son los animalitos más cariñosos y confiables que puedas tener.

Durante algunos meses, las personas que estaban a cargo de esta Pitbull la obligaron a ser parte de peleas entre perros, aunque ella se negaba a luchar. Esto originaba que los otros perros la atacaran de manera incesante y feroz, dejándole heridas en todo el cuerpo y varias zonas del mismo sin piel.

Para tener una idea de su sufrimiento, una vez fue atacada tan salvajemente por otro perro, que hasta sus dueños pensaron que Betsy había muerto, por lo que tomaron la decisión de arrojarla a la basura cerca de donde vivían.

Betsy se hallaba al límite de la agonía, su respiración se había tornado tan lenta que era imposible escucharla, y hasta la luz de sus ojos estaba desapareciendo minuto a minuto.

Sin embargo, el destino le tenía preparado a Betsy una segunda oportunidad.

Una niña de 11 años llamada Mariana alcanzó a escuchar un casi imperceptible lamento, y para saber de qué se trataba, se acercó al sitio de donde provenía ese ruido, y así pudo hallar a Betsy, que estaba llena de heridas y bañada en sangre.

Viendo la mala condición de la perra, corrió llena de desesperación hacia su casa para contarle a su madre lo que había encontrado. Al ver que Mariana lucía agitada y llena de tristeza, su madre fue al lugar para ayudar a la perra. Para ello, llamó a un grupo de rescate animal.

En la clínica comenzaron un tratamiento para Betsy. En realidad, eran varios los que no estaban seguros de si podría recuperarse totalmente, aunque aún había esperanzas.

A simple vista, a esta Pitbull le faltaba una oreja, pedazos de piel en su nuca, tenía una mandíbula destrozada y unos ojos llenos de tristeza.

Pero después de muchas semanas, Betsy ya era otra perra, dejando atrás la tristeza para comenzar a buscar una vida alegre y feliz. En este sentido, primero se recuperó de su salud, y luego fue adoptada por una familia que la trató con todo el amor que siempre había merecido.

Advertencia: algunas imágenes del siguiente video pueden herir la sensibilidad del espectador. Se recomienda discreción.