Nunca se vió un lemur tan perezoso y consentido: así pide sus masajes en la espalda

En una aldea africana sucedió algo que los moradores no esperaban. Ellos están acostumbrados a la visita de distintos animales, quienes buscan alimentos para luego marcharse.

Sin embargo, hubo un pequeño visitante que no buscaba puntualmente comida. Todo lo que buscaba era un masaje en su lomo por parte de los niños de la aldea.

Mientras el padre de los niños filmaba la escena, el lémur pedía insistentemente que le acariciaran el lomo, haciendo señas a los niños con una de sus patas. Los niños, contentos al ver un lémur tan sociable, acariciaron el lomo del animal en reiteradas ocasiones.

Estamos acostumbrados a ver animales con pocas ganas de moverse, pero este lémur excede todos los ejemplos. Sin importarle el qué dirán, pide que lo acaricien, mientras se queda quieto disfrutando de los masajes. Seguramente, luego de esta buena sesión, volverá más seguido a la aldea para reencontrarse con los niños y que lo masajeen suavemente.