Perdió a sus padres y a su perro, pero una perrita rescatada le devolvió las ganas de vivir

Los perros son alegres, divertidos y sociables con sus dueños, pero hasta ahora no habíamos visto a una perra tan comunicativa y habladora como Maisy, una perra de raza pit bull que habla todo el día con su dueña.

Generalmente, Maisy comienza con todos sus prólogos cuando está muy feliz y alegre. Es en esos momentos cuando ella siempre tiene algo para decirle a Marisa Elbert, su dueña.

Las conversaciones que mantienen mascota y dueña a lo largo del día son realmente graciosas, ya que a pesar de no hablar el mismo idioma, es como si se entendieran a la perfección. Y cuando Marisa le responde, Maisy se pone más habladora al saber que hay alguien que entiende todo lo que dice.

Ella estuvo viviendo en un patio trasero durante tres años en una perrera, sola, al aire libre. La descuidaron a pesar de que la llevaron solo para entrenarla. Pero en ese momento era como un desperdicio de dinero alimentarla.

Pero su vida estaba a punto de cambiar. Marisa había sido etiquetada en una foto de Facebook por su novio, quien le mostró a Maisy. Justamente en esa época Marisa había sufrido varias pérdidas cercanas. Primero su padre, después su madre y finalmente había perdido a su perro de 13 años. Por lo que se sentía triste y vacía.

Cuando la llevaron a su nueva casa, bajaron por la entrada y le tiraron algunas pelotas. Maisy estaba feliz. Subía y bajaba las escaleras. Estaba contenta de estar allí y no paraba de jugar.

La vida de Marisa cambió por completo también. Maisy le devolvió las ganas de vivir y la llenó de todo el cariño que le faltaba. Se complementaron y ahora son inseparables.

Maisy también se hizo amiga de Motor, uno de los gatos de la casa, y de los dos caballos de Marisa. Con ellos juega, los besa y también se alimentan juntos. Y hasta muchas veces, Maisy duerme en el establo con los caballos.

Definitivamente, Maisy está llena de amor. Es increíble cómo se puede transformar la vida de un animal cuando es adoptado y se le da todo el amor que nunca tuvo. Y también es asombroso cómo puede cambiar la vida de un ser humano, como le sucedió a Marisa.