Perrita es sacrificada para ser enterrada junto a su dueña, ya que fue su última voluntad

Un terrible suceso se desarrolló en Virginia hace un par de meses: una perrita es sacrificada porque era la última voluntad de su dueña. Esta perrita se llamaba Emma, era una shih tzu y su estado de salud era óptimo. Esta pequeña aún tenía una larga vida por delante, pero le fue arrebatada por el egoísta deseo de su dueña.

Lamentablemente, la mujer manifestó su deseo de que enterraran a su mascota junto a ella una vez falleciera; pero en lugar de esperar a que a la perrita le llegase la hora de forma natural, optó por dar instrucciones de que la sacrificaran. Al fallecer la mujer, Emma llegó al Refugio de Animales de Chersterfield, y a las dos semanas, el albacea de los bienes de la mujer comenzó a discutir con el personal del refugio.

Estos le pedían al albacea que omitiera esa petición, pues la perrita se encontraba perfectamente sana y podría encontrar un hogar fácilmente. Sin embargo, las súplicas del personal del albergue fueron ignoradas, y finalmente Emma fue traslada del refugio directo hacia su absurdo, pronto e innecesario final.

Emma, la perrita es sacrificada porque era la última voluntad de su dueña

Muchos veterinarios se niegan a practicar la eutanasia en casos que no es necesario, sin embargo, algunos si están dispuestos. Emma fue llevada a un veterinario local que le practicó la eutanasia; posteriormente fue trasladada a un centro de cremación en Richmond. Después de esto, las cenizas de Emma fueron puestas en una urna.

Un representante legal de la finca de la mujer fallecida fue quien recibió las cenizas. En Virginia no es legal enterrar perritos junto a los seres humanos. Aun así, en los cementerios privados o familiares hay algunas excepciones. Muchos profesionales están en desacuerdo total con esta práctica. Lamentablemente, la ley en este caso no es justa, pues trata a los animales como bienes materiales.

Es por ello que no es ilegal decidir practicarle la eutanasia a tu mascota, sin embargo, este tipo de leyes son injustas, pues no se respetan los derechos de los animales. Emma fue víctima del egoísmo de su dueña; mucho amor pudo darle en vida, pero lo mejor para Emma era ser reubicada en una nueva familia para poder ser muy feliz.

Tristemente, los veterinarios y el personal del refugio poco pudieron hacer para salvar a la pequeña shih tzu.