Perrita tenía sus patas tan destrozadas que era inviable una cirugía, pero una cura alternativa la salvó

Cranberry es una Beagle con un pasado bastante duro. Esta perrita con sus patas rotas fue encontrada y salvada por unos rescatistas, los cuales de inmediato notaron su condición. La perrita no podía caminar debido al grave estado de sus patas. Pero sus rescatistas no se darían por vencido.

Esta pequeña y hermosa Beagle fue hallada en las calles, viviendo de manera muy deplorable. Al parecer, sus dueños la abandonaron a causa de sus patas rotas, dejándola a su suerte. Por fortuna, fue hallada en el momento oportuno y por las personas indicadas. Estas personas se dedicarían a cuidarla y a trabajar en brindarle una mejor vida.

Al rescatar a Cranberry, fue llevada rápidamente a un centro veterinario para examinarla. Gracias al estudio, se pudo determinar el estado de las patitas de Cranberry. Sus patas estaban tan fracturadas y maltratadas que una cirugía no era viable. A pesar de la situación, un veterinario quiso optar por un último recurso para intentar ayudar a la pequeña perrita.

La perrita con sus patas rotas no se daría por vencida

El veterinario decidió utilizar células para ver si estas podrían actuar en la mejoría de las patitas de Cranberry, y así fue. Gracias a la iniciativa del veterinario, la perrita pudo ir recuperando poco a poco su capacidad de caminar. Las células deben cambiárselas cada cierto tiempo, y con cada cambio, se puede observar una notable mejoría en su modo de caminar.

Ahora ella tiene la oportunidad de caminar y ser feliz como cualquier otro perro. No obstante, debido a su pasado, ha quedado marcada. Los ruidos fuertes y estridentes le producen ansiedad a Cranberry. Además, no sabe qué hacer con los juguetes cuando se los ofrecen. Aun así, sus rescatistas están trabajando para rehabilitar a la pequeña.

Poco a poco, Cranberry le ha perdido miedo a los timbres de los teléfonos y otros sonidos. Ella irá mejorando con el pasar del tiempo, y cuando se recupere por completo, tendrá la oportunidad de ser adoptada. Esta hermosa Beagle está ansiosa de poder tener su propia familia, y estará contenta de poder usar sus patitas para correr y jugar.

Gracias a los esfuerzos de los veterinarios, Cranberry ahora podrá correr libremente como debe ser. Sin duda alguna, estas acciones nos hacen recuperar la fe en la humanidad y nos demuestran que, a pesar de que hay gente insensible, son más las personas de gran corazón que están dispuestas a salvar vidas animales.