Perrita tetrapléjica volvió a caminar gracias a la dedicación de una admirable veterinaria

A veces, por algunas razones que desconocemos, la vida pone obstáculos difíciles de superar. Así mismo le pasó a Luna, una hermosa perrita que tuvo que recibir una cirugía para operar una hernia cervical. Durante el proceso, lastimosamente sufrió una lesión neurológica, convirtiéndola en una perrita tetrapléjica que dependía por completo de otros.

Su familia, preocupada por la situación de Luna, la llevó a un centro de rehabilitación después de un mes de la cirugía para ayudarla a caminar. La encargada de atender el caso de Luna fue Leticia Estudillo Jiménez, quien ya había tratado a otros perros con tetraplejia y los había ayudado a caminar nuevamente.

La terapia que debía seguir Luna requeriría de varios meses para su recuperación; afortunadamente, tanto su familia como la doctora Leticia estaban dispuestos a apoyarla durante todo el proceso de rehabilitación. Fueron cuatro meses largos de expectativa para la familia, pero al fin pudieron volver a ver a su querida Luna correteando como siempre.


© Foto: Facebook/Rehabilitaria. Rehabilitación motora veterinaria

Las terapias y posterior recuperación de la perrita tetrapléjica

Al ser tetrapléjica, Luna no movía ninguna de sus patitas, sino solo su cuello y cabeza. Cuando llegó a Rehabilitaria, la perrita no podía caminar ni ponerse en sus cuatro patas, por lo que las terapias en un principio consistieron en ejercicios pasivos que le ayudarían a reducir el dolor cervical, relajar los músculos y estimular el sistema nervioso.


© Foto: Facebook/Rehabilitaria. Rehabilitación motora veterinaria

Con la evolución de Luna en cada sesión, fueron añadidos otros ejercicios que le servían de apoyo y trabajaban el sistema nervioso. Posteriormente, para mejorar el tono muscular de la perrita, también se realizaron ejercicios específicos para ello, pues era fundamental ya que su tono era demasiado bajo.


© Foto: Facebook/Rehabilitaria. Rehabilitación motora veterinaria


© Foto: Facebook/Rehabilitaria. Rehabilitación motora veterinaria

Poco a poco Luna fue recuperando su motricidad, ya era capaz de mover sus patitas para apoyarse, aunque por breves periodos de tiempo. Cuando se cumplieron cuatro meses desde que inició su rehabilitación, Luna ya podía caminar con normalidad y moverse como cualquier otro perrito.


© Foto: Facebook/Rehabilitaria. Rehabilitación motora veterinaria

Aun así, cada 15 o 21 días, Luna tendrá que continuar asistiendo a terapia con el fin de mantener y reeducar su postura. La historia de esta dulce perrita nos demuestra que con perseverancia y dedicación, se pueden lograr grandes cosas. Sin duda, es un gran ejemplo de superación, pues Luna pasó de estar tetrapléjica a poder moverse con total libertad como solía hacerlo antes de la cirugía de hernia cervical.

En el siguiente video podrás ver todo el lindo proceso de evolución de Luna, no te lo pierdas.