Perrito sufrió los efectos de la marihuana por una galleta

Las mascotas traen gran alegría a los hogares, y además, son una gran responsabilidad, pues de nosotros depende su bienestar. En Reino Unido, una mujer descuidó por un instante a su mascota, por lo cual su perrito se intoxicó con una galleta que contenía cannabis. Esto solo se supo tras exámenes médicos, que determinaron las causas de los problemas de salud que presentaba el can.

Este incidente enciende las alertas a todas aquellas personas que salen con sus mascotas a pasear, pues deben vigilar con especial cuidado lo que sus amigos peluditos se llevan a la boca. Los perritos son curiosos por naturaleza y suelen querer oler y probarlo todo. Esto puede ser muy peligroso, pues pueden darse casos como el de Billy, el perrito que se intoxicó con las galletas que contenían cannabis.

Para la dueña de Billy y este perrito, aquel día sería como cualquier otro, darían un paseo y nada fuera de lo normal. Sin embargo, a Billy le llamó la atención una galletita que se encontraba tirada en el suelo del parque, y no pudo evitar comerla. Su dueña pensó que no le pasaría nada malo, así que lo dejó y volvieron a casa.

El perrito se intoxicó con una galleta que contenía cannabis por un pequeño descuido

Al poco tiempo de haber regresado a casa, la mujer se dio cuenta de que su perrito Billy no se hallaba nada bien. El pequeño tenía sus ojitos rojos, no conseguía mantenerse estable y lucía desorientado. La mujer, preocupada, decidió llevar al perrito al veterinario para comprobar qué le sucedía a su mascota.

Tras algunas pruebas realizadas, los veterinarios llegaron a la conclusión de que el perrito había ingerido cannabis. Fue en ese momento que la mujer se dio cuenta que la galleta tirada en el parque había sido la responsable del mal estado de Billy, pues contenía el cannabis que el pequeño había ingerido.

Además del poco equilibrio que tenía el animalito, este tampoco podía controlar sus esfínteres y su ritmo cardíaco era pobre. Por fortuna, los veterinarios actuaron con rapidez y lograron salvar la vida del perrito.

La historia de Billy nos enseña que no debemos permitir que nuestras mascotas ingieran cualquier cosa que se encuentre tirada en la calle. Y es que no sabemos qué puedan contener esos alimentos, ya sea sustancias ilícitas, veneno u otro añadido que resulte peligroso para su salud.