Perro destruye el bozal que tenía puesto para defender a su dueña de 11 años de un pedófilo

Los perros son, sin duda alguna, mascotas excepcionales. Estos animales caninos son capaces de hacer verdaderos actos heroicos, y tienen una gran habilidad intuitiva para detectar el peligro. Esto queda una vez más demostrado cuando un perro destroza su propio bozal para salvar a su dueña, una pequeña de 11 años de edad.

Esta es la historia de Terry, un adorable perrito con un profundo amor por su dueña, una tierna niña de 11 años. Terry y su dueña acostumbraban pasear juntos por el vecindario, sin supervisión de adultos. Esto, porque la madre de la pequeña pensaba que el lugar en el que residían era seguro para su hija.

Terry siempre salía junto a su dueña con un bozal en su hocico, esto, quizá porque a la madre de la niña le daba miedo que pudiera atacar a otras personas. No obstante, esto no le impediría a Terry defender a la pequeña de 11 años. Un buen día, como cualquier otro, Terry y su dueña salieron a dar un paseo. Lo que pasaría a continuación no se lo habría esperado nadie.

El perro destroza su propio bozal y defiende valientemente a su dueña

Mientras paseaban tranquilamente, apareció un hombre desconocido para ambos, quien tenía una mala actitud. El ignoto comenzó a hablarle a la niña con un lenguaje bastante vulgar, lo que la incomodó y le advirtió el peligro que corría. De pronto, el hombre tomó el brazo de la pequeña, pretendiendo llevársela del lugar.

Lamentablemente, el sitio estaba desolado, y no había ninguna persona que pudiera auxiliarle. La niña empezó a forcejear con aquél hombre, puesto que sabía que sus intenciones eran perversas. Al ver la escena, Terry comenzó a agitarse, además, sintió que ese sujeto tenía muy malas intenciones con la pequeña.

Terry hizo cuanto pudo para liberar su hocico, y finalmente el perro destroza su propio bozal para salvar a su dueña. Cuando se libera del bozal, Terry comienza a morder la pierna del sujeto para que suelte a la niña. El hombre, adolorido se rinde y la suelta, pero escapa. Terry y su dueña vuelven a la casa agitados, y la pequeña le comenta lo sucedido a su madre.

Preocupada, la mujer llama a las autoridades, y la niña logra describir al individuo que la atacó. Al parecer, el hombre ya tenía antecedentes de maltrato infantil, y quería seguir haciendo de las suyas. Afortunadamente, Terry era un perro valiente, decidido y determinado a proteger a su dueña.