Perro fue hallado atrapado en el techo de un auto durante una fuerte inundación

En el año 2018, el huracán Florence azotó el estado de Carolina del Norte, Estados Unidos. Debido a la fuerza del huracán, muchas casas quedaron sin sus tejas y las calles quedaron completamente inundadas. A raíz de esto, muchos animalitos también se vieron afectados. En medio de la inundación, un perro fue encontrado sobre un auto.

Keith Benning es un hombre que ama a los animales y se dedica a rescatarlos. Tras el azote del huracán Florence, Keith decidió visitar Carolina del Norte con su equipo de rescate para salvar a los animales que pudieran estar en problemas a causa de la fuerte tormenta. Durante su búsqueda de animales en peligro, llegó a rescatar junto a su equipo varios perros y gatos.

Sin embargo, hubo un perrito en especial que se ganó su corazón por completo. Mientras navegaba en medio de la inundación, Keith logró ver a un pitbull sobre el techo de un vehículo. Al verlo allí, tan indefenso y sin poder moverse, no dudó en acudir a ayudarlo. El pobre perrito estaba realmente asustado y tenía muchas heridas en todo su cuerpo.

El perro fue encontrado sobre un auto por este rescatista y pronto se convertiría en su mascota

De acuerdo con Keith, las heridas podrían haber sido causadas antes de la tormenta. El perrito tenía un collar, lo que indicaba que había tenido un hogar, sin embargo, su rescatista no consiguió conocer su pasado. Dos horas después de que rescataron al pitbull, el auto sobre el cual el can se encontraba, se sumergió por completo bajo el agua.

Tras rescatarlo, Keith decidió llamarlo Robert, a quien de cariño llama Rob. Si bien este hombre en un principio estaba cuidando de Robert como a cualquier otro animal que había rescatado, pronto eso cambiaría. Con el tiempo, Keith se dio cuenta de que, aunque pasaba tiempo rescatando otros animales, siempre trataba de estar con Rob en algún momento del día.

Fue así que comenzó a admitir que este perrito se había ganado su corazón y decidió llevarlo a casa consigo. Ahora Robert y Keith son muy felices juntos. A Rob le encantan las palomitas de maíz, jugar con otros perritos y darle besos a Keith, quien a pesar de resistirse a estos, los adora. Aunque desconozcamos el pasado de Rob, una cosa es segura: él será muy feliz en su nuevo hogar.