Pitbull se quedó atrapado por dos semanas en una casa abandonada

Aquellas personas que dedican sus vidas a rescatar perros son realmente almas únicas y generosas. Tal vez no lleven a cabo tareas tan arriesgadas como acostumbran a hacerlo los policías o los bomberos, pero sí es cierto que son fundamentales para salvar la vida de perros que sin esta ayuda tendrían un final muy poco feliz.

A Donna, una voluntaria de Stray Rescue of St. Louis, la podemos considerar dentro de este valioso grupo. En este video, se destaca absolutamente toda su tarea y profesionalidad al rescatar a un pitbull que estaba atrapado en una casa abandonada y no encontraba la salida.

Donna advirtió una figura en la ventana de una casa abandonada. Al agudizar la vista, se dio cuenta de que esa figura era la de un perro que estaba asomado esperando que alguien lo ayudara.

Los vecinos del lugar, según sus testimonios, creen que el pobre perrito atrapado ya llevaba en esa casa sin poder salir desde hacía aproximadamente unas dos semanas. Por lo que se puede concluir que hacía muchos días que no comía.

Viendo que el perro no podía salir de allí, Donna se propuso ingresar a la casa para rescatarlo, por lo que tuvo que buscar la manera para hacerlo, ya que todo indicaba que la casa estaba completamente cerrada. A pesar de que no entendía cómo había ingresado el perro a la casa, inevitablemente de alguna forma lo había hecho, por lo que comenzó a buscar algún posible ingreso.

Después de buscar durante largos minutos, Donna encontró una ventana por donde poder ingresar desde el sótano. Una vez dentro de la casa, confirmó que esta estaba abandonada.

Esta valiente rescatista fue revisando habitación por habitación para dar con el perro, algo que le llevó tiempo, pero que finalmente logró.

El perro, de raza pitbull, estaba muy asustado y desconfiado, pero Donna no tardó mucho tiempo en ganar su confianza. Le dio de comer una lata de salchichas, con la que pudo hacer que el perro se relajara y así poder colocarle una correa alrededor de su cuello.

Después de haber descendido por la escalera crujiente y sucia, ambos pudieron salir de la casa por la misma ventana del sótano. Esa misma ventana por la que supuestamente ingresó el perro y después no pudo regresar.

Donna llamó a este perro “Peeps” y lo llevó al refugio, donde vive y recibe los cuidados necesarios. Y por qué no, espera también ser adoptado.