Por esto nunca debes dejar a tu mascota encerrada en el auto

Miles de perros y niños mueren al año en estacionamientos porque son dejados dentro de vehículos expuestos al sol. En esta investigación llevada a cabo por Tavo Betancourt, de Badabun, se prueba cómo en cuestión de minutos la vida de tu hijo y la de tu mascota pueden estar en peligro.

Para eso, Tavo ingresó a un coche que se encontraba estacionado bajo la luz del sol. Tavo se encerró en el coche con las cuatro ventanas bajas a más o menos unos dos centímetros. Estaba provisto de un termómetro para ver qué tan caliente se ponía el coche con el paso del tiempo y un cronómetro.

Afuera hacía 19 grados centígrados, mientras que en el interior del coche hacía unos 38 grados al comienzo de la prueba.

Pasaron unos 5 minutos y ya se sentía más calor en el coche. Tavo mostró a cámara el termómetro y el cronómetro. Hacía unos 40 grados adentro, lo que se volvía sofocante para un ser humano, y más aún para un perro, que puede empezar a sentir la falta de fuerza, temblores musculares o incluso se puede quedar muy quieto. Estos son algunos de los síntomas del llamado golpe de calor.

Al llegar a los diez minutos encerrado, el termómetro marcó unos 47 grados centígrados. A este punto, Tavo ya lucía transpirado y con muchas ganas de salir del coche.

Aquí el detalle es que un ser humano sí puede sudar, pero un perrito no puede hacerlo, es por esta razón que ellos son más propensos a los golpes de calor que las personas.

Pero aún con tanto calor, siguió con la prueba. A los 15 minutos, la temperatura en el interior del coche era de 50 grados centígrados. Un perro pequeño o muy viejito ya estaría en un serio problema con esa temperatura. Resulta que el sudor actúa como una especie de termostato que regula la temperatura corporal. Sin embargo, los perritos al no tener glándulas sudoríparas, regulan su temperatura a través de los jadeos. Estos dificultan su respiración y pueden llevarlo a morir de asfixia.

Pero Tavo continuó con la prueba. A los 25 minutos, el termómetro marcó más o menos 55 grados. Su sudor ya corría por la cara a grandes gotas y ya comenzaba a sentir la hostilidad del calor concentrado dentro del coche.

Lamentablemente las consecuencias de un golpe de calor en un perrito pueden ser pequeñas manchas de sangre en la piel e insuficiencia renal o una hemorragia gastrointestinal. Y esto es solo por mencionar algunas. Pero hay muchísimas más.

Tavo siguió con la prueba, pero con lo visto ya era más que suficiente. Con esto se probó cómo se siente un perrito al estar encerrado. Si un ser humano la pasa tan mal, imagínate un indefenso perrito con miedo frustrado por no saber qué hacer y por no saber cuándo van a llegar por él.