Su familia lo discriminó y echó de la casa, pero les calló la boca en televisión nacional con su talento

Para Jonathan Allen, la vida no ha sido precisamente fácil. Tuvo un punto de inflexión cuando su familia decidió despedirlo de la casa y alejarse de él justo el día de su cumpleaños número 18.

Mucho tuvo que ver, y seguramente sea la principal causa, su condición sexual. Cargando con toda esta tristeza, continuó su vida, centrándose en su único sueño: brillar como cantante de música pop.

De esta manera, y pensando que arriesgando no perdería nada, llegó a participar del concurso America's Got Talent.

Los nervios lo estaban consumiendo antes de dar su performance, pero cuando se presentó ante el jurado y la música comenzó a sonar, en ese preciso momento salió el verdadero Jonathan, un joven cantante con una voz sideral.

Interpretando una canción del célebre Luciano Pavarotti, el joven Jonathan se lució sobre el escenario y ganó la admiración de todos los presentes. De esta manera, se abrió un nuevo horizonte artístico para Jonathan, dejando atrás la falta de autoestima que sufrió durante tantos años y demostrando que siempre hay que luchar hasta último momento contra las adversidades, y de paso, dándole una lección de vida a familia.